Volví a salir... Pero esta vez sola

Poco a poco fui perdiendo fuerza, llegaron las cirugías y lo que tenía que corregirse se corrigió pero quede con secuelas; durante mucho tiempo estuve en fisioterapia y logre recuperar movimiento, fuerza, ponerme de pie y caminar en las barras. La fuerza recuperada no era suficiente para volver a caminar sola y después de mucho tiempo decidí dejar la fisioterapia. Deje de salir sola y cada vez que tenía que ir a algún lado tenía que llevar chaperón y no es que me molestara pero siendo una adolescente me hubiera gustado ir sola a donde tuviera que ir.

Los viajes para citas médicas han sido de toda la vida; siendo una niña iba con mis papás o a veces solo con mamá; ambos siempre han trabajado pero el trabajo actual de mamá es muy demandante y papá está lejos. El año pasado tuve que viajar una vez a la semana, después cada quince días y finalmente una vez al mes; se había planteado el inicio de un tratamiento y sabíamos que cuando llegara el momento tendría que viajar y viajar, el problema era ¿Quién me va a acompañar?... finalmente tuve varios chaperones pero me di cuenta de que estaba preparada para viajar sola, se lo dije a mamá pero creo que me falto tacto para hacerlo (se lo solté de sopetón), no supo cómo reaccionar y termine molesta porque sentí que no confiaba en mí. Después lo hablamos con más tranquilidad y le dije: “necesito que me apoyes, desafortunadamente tú y papá no van a ser eternos, mi hermano tendrá su propia vida y no puedo estar disponiendo del tiempo de los demás, yo sé que me acompañan con gusto pero no puedo seguir así”, finalmente me pidió tiempo para asimilarlo.

La cita ya estaba programada, todo estaba listo, ya tenía acompañante pero un día antes le surgió un imprevisto y finalmente mamá dijo que iría sola. 

No voy a negar que existía miedo, hace más de 10 años que deje de salir sola pero es algo que tarde o temprano tenía que volver a hacer. Dudaría en salir sola en la región en la que vivo, porque la mayoría de las calles son pendientes y eso me complica las cosas, las calles de la ciudad para mí son más fáciles de recorrer.

En mi casa o casa de alguien más soy muy independiente, se me complica caminar en lugares públicos, muy concurridos y necesito que alguien me ayude dándome su mano o su brazo; he tratado de llevar una vida lo más normal posible, salgo voy a fiestas, reuniones con amigos, siempre hay alguien que se encarga de ayudarme.

No quería que nadie a parte de mamá, papá y hermano lo supieran porque ya sabía todos los comentarios que me esperaban, para empezar mi abuela paterna que a pesar de que ha sido tan cercana a mí no termina de comprender que yo ya no soy una niña, no termina de comprender que a pesar de tener una discapacidad puedo lograr muchas cosas, tiene ideas del siglo pasado. 

Exploto la bomba, los que más intervinieron fueron mi familia paterna, sabía que era casi imposible que no se enteraran... Todos tenían una cara de susto y los comentarios no se hicieron esperar... Lo dije una y otra vez "la decisión ya está tomada, por mucho que me quieran y digan que siempre estarán para apoyarme no es así, todas ustedes tienen una vida y no pueden dejar de hacer sus actividades cotidianas por mí, y eso ya está comprobado". Finalmente me di cuenta que el único apoyo que me importaba era el de mi mamá pero a pesar de eso me sentí mal porque lo menos que necesitaba en ese momento era su negatividad, su poca confianza en mí. Tomar esta decisión tampoco fue fácil para mí, pero la tome porque para mamá es imposible acompañarme cada 15 días, porque no puedo disponer del tiempo de los demás, porque necesito ganar mi independencia; además haber retomado la fisioterapia fue lo mejor que pude haber hecho, años atrás la había retomado pero después de meses no había ningún cambio; no sé qué paso pero esta vez todo fue muy diferente: he ganado más resistencia y tengo mejor equilibrio, las caminatas por la mañana como parte de mi rehabilitación siguen y he logrado hacer un recorrido de aproximadamente 45 minutos sin parar.

Todo salió de maravilla, no tuve ningún percance… recorrer los lugares que he recorrido cientos de veces pero esta vez sola fue maravilloso, una sensación indescriptible, por primera vez en muchos años volví a sentirme totalmente independiente, antes de saber que viajaría sola estaba muy sensible, demasiado voluble por cosas que me han sucedido y ese día no puede contener las lágrimas de alegría y emoción por este pequeño pero a la vez gran paso en mi vida.

Pensaba en lo que mi médico diría pero afortunadamente le dio gusto que lo hiciera, me pregunto cómo me sentía por haberlo logrado y me parece increíble que una persona que conozco de hace poco más de 1 año me haya hecho comentarios positivos en vez de negativos como mi familia... Realmente fue reconfortante escuchar lo que me dijo; me quedo con el apoyo de mis papás, de mi hermano y de mi ortodoncista, los cometarios y pensamientos negativos quedan en la basura. 

Mi celular no dejo de sonar, creo que no suena tanto ni cuando es mi cumpleaños, la única que se contuvo fue mamá y eso se lo agradezco infinitamente… y yo así de: “gracias amigos, familia pero creo que exageran”, pensé en dejar de contestar pero no soy tan cruel, no los iba a martirizar más de la cuenta.

Esta no será ni la primera ni la última vez que viaje sola, ha sido una decisión trascendental en mi vida; apenas es el inicio del tratamiento y si bien me va durara aproximadamente 6 años; es desgastante física y anímicamente tener que viajar para visitar a un médico pero en esta ocasión me siento contenta porque es un tratamiento que se inició por salud pero involucra al 100% mi estética y eso me ayudara a ser mucho más segura de mi misma.

PD 1: si no me van ayudar a despegar, despejen la pista...

PD 2: no necesito que sea fácil, solo que sea posible.

CRM

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