*Titanic 100 años su historia...4parte..Uruchurtu,mexicano que le cedio su lugar a una mujer*


El único mexicano que iba en el Titanic ya estaba arriba de uno de los 20 botes que salvaban a tan sólo unos cuantos viajeros, pero antes de alejarse del navío que era tragado por el Atlántico miró desconsolada a una mujer que abrazaba a su hija y suplicaba auxilio aterrorizada.

Ese pasajero, Manuel R. Uruchurtu estaba en la lozanía de una trayectoria política. Tenía 39 años de edad, una guapa esposa y siete hijos. Era miembro de la clase privilegiada en los inicios del siglo XIX y amigo íntimo del general Porfirio Díaz.

De entre los pasajeros de primera clase rescatados, sólo Uruchurtu se levantó y pidió al oficial encargado del abordaje de la pequeña embarcación que en su lugar subieran a la señora y a su niña. Quedarse, sin embargo, significaba la muerte segura en las frías aguas del Océano.

“En la primera oportunidad que tenga vaya a México y narre lo que aquí ha sucedido”, fue el último mensaje de Manuel R. Uruchurtu, entonces diputado federal, para su familia.

Había viajado a Europa por otros motivos e inicialmente no tenía contemplado estar a bordo del primer recorrido del barco más grande y lujoso de esa época y que chocó contra un iceberg la noche del 14 de abril de 1912. Unos días antes visitó en París a sus amigos en el exilio como Ramón Corral, hasta un año antes vicepresidente de México derrocado por el movimiento.Guillermo Obregón, presidente de la Cámara de Diputados y compañero suyo de la Legislatura, casualmente coincidió con Uruchurtu en el hotel.

¿Qué haces?, —preguntó Obregón después de saludarse efusivamente.— Alistando el retorno a México.Manuel viajaría en el buque “Espaigne” de bandera francesa, que partiría de Cherburgo con destino a Veracruz el 10 de abril.

— Ese mismo día llega también a Cherburgo el Titanic y va rumbo a Nueva York. Es su viaje inaugural. No desaproveches la oportunidad y viaja en él.— No sé –contestó Uruchurtu.Pero Obregón le entregó el boleto de Primera Clase .

Estuvo a punto de perderse el transporte de París a Cherburgo, pues la noche del 8 de abril sus amigos le prepararon una cena con deliciosos bocadillos y espumoso vino francés. La tertulia se prolongó hasta la madrugada, así que a la mañana siguiente se les hizo tarde.Sus acompañantes daban por un hecho que no alcanzarían el tren, pero para su desgracia el tren en la estación central de París tuvo un retraso que permitió a Uruchurto abordar su asiento sin complicaciones. Todavía, incluso, se alcanzó a despedir de abrazo de quienes le había hecho la cena y acompañado a la estación.

Manuel alcanzó a enviar una postal a su madre que vivía en Hermosillo, Sonora, y de donde el propio político era oriundo. “Es una fotografía del barco (Titanic) en el cual viajaré este día. En cuanto llegue a México voy para Sonora”. Fue lo último que se supo de él hasta que 11 días después se confirmó la noticia de su muerte a través de la Cámara de Diputados.El 20 de abril de 1912, el Congreso de la Unión recibió un telegrama firmado por Pedro Lascurain, cónsul de México en Nueva York, que decía: “Uruchurtu ha muerto”.Era una de las mil 522 víctimas de los más de dos mil que compraron boletos para el viaje que tripularía el capitán Smith, con quien según los reportes oficiales, fue con el último que el legislador mexicano platicó antes de que el mar se lo tragara. Manuel Uruchurtu además de legislar ejercía la carrera de abogado y escribía sobre temas legales y de la época, pero era más un apasionado de la política.La mujer a la que le salvó la vida cumplió su promesa. Viajó a México. Ella era Elizabeth Ramell Nye de nacionalidad Inglesa, pero casada con un estadounidense quien el día de la tragedia la esperaba en Nueva York junto con su hijo.  Ramell dio con la viuda de Uruchurtu y le platicó la desgracia.  La noche del accidente Manuel estuvo hasta las 23:15 horas en un pequeño salón departiendo con un grupo de empresarios franceses, escuchando música, degustando brandy y fumando puros españoles. Antes de dormir salió a la popa, siguió fumando su puro. Llegó el sobrecargo Joseph Scott para preguntarle si se le ofrecía algo.  El Titanic recorría las heladas aguas del Atlántico a gran velocidad, mientras el mexicano observaba hacía abajo del barco, donde pasajeros de tercera clase bailaban en medio de la neblina.

“Ellos sí saben divertirse”, dijo Uruchurtu según relató Scott al London Times después de ser rescatado.

— ¿Usted es francés verdad señor? –preguntó Scott en esa breve charla.

— No. Soy de México. En América hacía donde nos dirigimos.

En cierto modo, Manuel R. Uruchurtu había adoptado ese estilo afrancesado que impuso su amigo Porfirio Díaz. Tenía el pelo engominado hacía atrás, usaba elegantes abrigos oscuros que le llegaban por debajo de la rodilla. Muy a menudo se le veía con camisas claras estrictamente planchadas y usaba corbata con doble nudo.

Tenía el sueño de ser gobernador de su querida Sonora y por qué no, convertirse un día en presidente de la República, a final de cuentas cumplía con el perfil de la época: político, abogado, intelectual y había sido coronel de las fuerzas armadas.

Pero su sueño se truncó la noche del 14 de abril de 1912 cuando la tripulación de Smith gritó: “Iceberg a la vista” y ya rescatado decidiera a quedarse a morir con más de 340 empleados del Titanic que trabajaban en la cubierta y con otros hombres de segunda y tercera clase a cambió de salvar la vida de una niña y la madre de ésta.

La otra versión...Héroe de la caballerosidad

Al cumplirse el jueves 14 de abril los 98 años del hundimiento del Titanic, la Sociedad Sonorese de Historia inició con un proceso para que, el único mexicano que viajaba en ese barco y que cedió su lugar en el bote salvavidas a una dama inglesa, Manuel R. Uruchurtu, sea nombrado “Héroe de la Caballerosidad” a nivel nacional.

Antonio Uruchurtu, sobrino–bisnieto de aquel pasajero fallecido, indicó que el senado de Estados Unidos sí tiene registrada la acción de su antepasado como un acto heróico, por lo que aspiran a que en México también tenga un homenaje.

Señaló que se pedirá al Cabildo de Hermosillo, así como al Congreso Local y al Senado que se inicie el procedimiento para que se otorgue el reconocimiento de “Héroe de la Caballerosidad”. Recordó que su tío-bisabuelo viajaba en calidad de diplomático por ello le otorgaron un lugar en el bote salvavidas.  Sin embargo al ver el sufrimiento en una dama inglesa, le cedió su lugar.  Fue esa mujer, Elizabeth Ramell Nye, quien se encargó de difundir el acto de humanidad del sonorense, agregó.“Por ella se conoce la historia de Manuel R. Uruchurtu, pues luego de 12 años de la tragedia vino a Hermosillo a relatar a la familia lo que había ocurrido”, narró Antonio Uruchurtu.

Identificado el niño desconocido del TitanicTras 99 años de misterio, se ha conseguido averiguar la identidad del cadáver de un bebé encontrado cinco días después del naufragio del Titanic, el 21 de abril de 1912.  El cuerpo de un niño de 19 meses fue rescatado cinco días después del hundimiento del transatlántico y, durante un buen puñado de años, los investigadores estuvieron haciendo todo lo posible por averiguar la identidad del pequeño. Gracias a nuevas pruebas de ADN, ya se ha podido determinar la identidad del pequeño. Se trata de Sidney Leslie Goodwin, el menor de una familia numerosa de Melksham (Inglaterra) que se dirigía a Nueva York a bordo del Titanic para visitar las Cataratas del Niágara .

Sidney Leslie Goowin

Pero se ha tardado casi un siglo en determinar la verdadera identidad del pequeño. Tras mucho especular e investigar, se decidió enterrarlo en el cementerio de Fairview, Halifax, (Nueva Escocia) donde también reposan los restos de otras 120 víctimas del hundimiento. Se colocó una lápida con el siguiente texto:
(Erigido a la memoria de un niño desconocido, cuyos restos fueron recuperados después del desastre del "Titanic" 15 de abril 1912)
Poco después, se pensó que se trataba del hijo de Alma Palsson, de origen sueco y que también viajaba en el barco. En el bolsillo de Alma se encontraron cuatro pasajes y un testigo aseguró haber visto como un bebé se le "escapaba" de los brazos en el momento del hundimiento. Eso hizo que la mujer fuese enterrada a escasos metros del pequeño. La investigación siguió adelante y surgió una nueva hipótesis para la identidad del niño. Se determinó que también se podría tratar de Eugene Rice, de origen irlandés y cuyo cadáver aun no había sido recuperado. Hasta el momento definitivo de la identificación, se decidió no añadir nombre alguno a la lápida del niño desconocido.
Transcurrieron los años, e incluso el siglo cambió de dígito, y la identidad del pequeño seguía siendo todo un misterio. Hasta la tumba del niño desconocido se acercaban cada año centenares de personas que depositaban flores y peluches.
Unas pruebas de ADN, efectuadas a uno de los minúsculos restos que quedaba del bebé, pudieron determinar que los restos del niño no pertenecía definitivamente al hijo de Alma Palsson ni al pequeño de la familia Rice.
El círculo se iba cerrando. Tan solo quedaban dos posibles candidatos (dos nombres de bebés que viajaron en el transatlántico y que sus cuerpos jamás fueron localizados): Viljami Eino Panula (de origen finlandés) y el inglés Sidney Leslie Goodwin.
El mal estado de los restos analizados (un trozo del brazo de 6 centímetros) no permitía determinar cuál de los dos pequeños era a quien buscaban y los investigadores finalmente concluyeron que el niño era Panula, publicando estos resultados en 2004.
Pero una serie de casualidades hicieron que se enterara del tema Carol Goodwin de 77 años y nieta de la hermana de Frederick Joseph Goodwin, uno de los viajeros del Titanic que falleció en la fatal travesía junto a su esposa y sus seis hijos, el menor de apenas 19 meses. Esta contactó con el equipo que investigaba el caso y tras múltiples y avanzadísimos sistemas de análisis se determinó finalmente que, la identidad del niño desconocido del Titanic, se trataba de Sidney Leslie Goodwin.
A pesar de conocerse el nombre, la lapida del cementerio Fairview seguirá llevando la misma inscripción, en memoria de los cerca de 50 niños que fallecieron en el hundimiento y como representación a todos ellos

EL TITANIC HOY:

El hecho de que el Dr. Robert Ballard, descubriera el barco el 1 de Septiembre de 1985, permite saber con certeza muchas cosas. Se sabe que, cerca de las 02,18 hs.del Lunes 15 de Abril se partió en dos en la superficie. la fractura fue en la zona del casco comprendida entre la 3º y 4º chimenea. Esta era la zona del barco estructuralmente más débil; ya que se encontraban grandes espacios libres tanto en la sala de máquinas donde estaban los dos motores de movimiento alterno, como en la superestructura, ya que corresponde a la zona de la gran escalera de 1º clase.

Es probable que cuando el casco se partiera, durante un breve tiempo, la proa quedara unida a la popa, aun a flote, por la quilla. Luego ambas partes se desprenden comenzando la proa su descenso al fondo, mientras la popa se estabiliza por unos minutos, gira y también se hunde.

Se cree que la sección de proa tomó un ángulo de aproximadamente 12º y fue aumentando de velocidad hasta haber podido alcanzar unas 25 o 30 millas por hora. Lo cual implica que esta sección del casco podría haber llegado al fondo en 6 o 7 minutos. Chocó contra el fondo con un leve ángulo, y no de punta, ello explica que el tremendo impacto haya arado el fondo, enterrando la proa más de 20 metros en el lodo a la altura de las anclas. Pocos segundos después, la parte posterior de la junta de expansión anterior golpeó contra el fondo, y es posible que a esto se deba el retorcimiento adicional que se observa en el casco debajo de esa junta. El impacto, también aumentó los daños a la altura de la fractura que se produjo en la superficie, ya que las cubiertas de esa zona se apilaron unas sobre otras.

Pocos minutos después de que la proa llegara al fondo, a unos 600 metros al sur, impactó la popa, con más fuerza aún, enterrándose cerca de 14 metros en el lodo. Esta sección del barco, a diferencia de la proa que se fue llenando de agua durante horas, lo hizo mucho más rápido y es por ello que se debilitaron las cubiertas y mamparos, dado que el agua entró en forma más violenta. La mayor parte de los deterioros de esta sección se produjeron tanto al comienzo del hundimiento como en el momento del impacto en el fondo.

Los objetos más pesados como las 5 calderas de un solo fondo pertenecientes a la sala de caldera Nº 1, y los dos cilindros anteriores de baja presión cayeron muy de prisa. Muchos objetos más livianos provenientes del interior del casco comenzaron a caer luego de que el casco se partiera. Durante horas fueron flotando hacia abajo a distintas velocidades: Grúas, pedazos de cubiertas y casco, que llegaron antes que los más livianos, como: zapatos, ropa, colchones, botellas, tasas de té, e incluso los cadáveres que no tenían chalecos salvavidas.

Es probable que todos estos objetos ya se hubieran asentado en el fondo, cuando 6 horas más tarde los sobrevivientes subían al Carpathia.

Es posible que algunos objetos, incluido los cadáveres que tenia chalecos salvavidas, flotaran a la deriva durante un tiempo antes de hundirse lejos de la zona del naufragio ( los barcos que envío la White Star solo recuperaron 328 cadáveres ).

El fondo del mar es un lugar tranquilo y bastante estable, sobre todo a los 3800 metros donde esta hundido el Titanic. Es un ambiente en donde los cambios no se producen en días sino en décadas.

Luego del naufragio lo primero que desapareció fueron los materiales orgánicos blandos, como los alimentos; a continuación los cadáveres, cuya carne y huesos fueron devorados con rapidez por los peces y crustáceos que viven en el fondo; si hubiera quedado algún hueso, este hubiera sido disuelto enseguida por el agua salada ( es por ello que no se encontró ninguno ).

La ropa, habrá permanecido mucho más tiempo e incluso hay zapatos de cuero que se pudieron ver uno al lado del otro, donde antes hubo un cuerpo. El cuero de maletas también duró más e incluso se pudieron ver algunas en bastante buen estado en 1985.

Luego en algún momento, semanas o meses más tarde, llegaron al barco los moluscos que horadan la madera, comenzaron por comerse la madera de pino de las cubiertas y poco a poco fueron emigrando al interior. En pocos años casi, no quedaba madera en el barco, ni las cubiertas ni los abundantes muebles de madera, las hermosas tallas, los paneles de madera, los tapices y las elaboradas alfombras de Aximinster, sobrevivieron a estos organismos.

Otros organismos y bacterias, como así también ciertos animales minúsculos, atacaron el resto de la materia orgánica destruyéndola con lentitud. Los colchones ( que seguramente fueran de crin de caballo ), la ropa de cama, el cuerpo de tela de una muñeca, se fueron desintegrando con el paso de los años. Cuando toda la materia orgánica desapareció el Titanic se convirtió en un lugar más tranquilo aún.

La excepción han sido y seguirán siendo, las bacterias que devoran el hierro, responsables de la aparición de carámbanos oxidados. Son organismos minúsculos que utilizan el hierro como fuente inorgánica de energía; oxidan el hierro y dejan como producto de desecho las partículas oxidadas.

El Titanic no ha experimentado ninguna perturbación y ha sido prácticamente un lugar muerto. Solo algunas criaturas de la oscuridad se esconden en sus rincones y grietas. Por ahora la peor amenaza para el Titanic procede del hombre; desde su descubrimiento han habido expediciones de buscadores de tesoros que han extraído objetos del barco. No debemos olvidar que en el naufragio murieron más de 1500 personas, muchas de ellas quedaron en el interior del barco mientras este se hundía, constituyendo, una tumba para todos ellos que no debe ser saqueada por el afán comercial de algunos. Con el correr de los años, poco quedará de el gran barco que fue, es probable que dentro de 100 años solo una masa informe de hierros oxidados recuerde el lugar donde un día se hundió el barco más grande y lujoso de su época.

Un vistazo detrás de los números del desastre del Titanic

En la tarde del 20 de abril de 1912, a los pasajeros del buque alemán Bremen se les dijo que estaban pasando por el iceberg con el que se había hundido el Titanic cinco días antes. Los que corrieron a las barandillas se horrorizaron al darse cuenta que el centenar de puntos blancos en el océano eran cuerpos congelados que flotaban en sus chalecos salvavidas. "Vimos una mujer en camisón con un bebé estrechamente unido a su corazón", recordó la señora Johanna Stunke, y "otra mujer vestida agarrando firmemente con los brazos el cuerpo de un perro lanudo".

La morgue del buque MacKay-Bennett llegó al lugar varias horas después y encontró "en lo que alcanzaba la vista, que el mar estaba cubierto de restos y escombros, con los cuerpos balanceándose arriba y abajo en el mar helado". Cargado con un equipo de embalsamamiento, 100 ataúdes y bolsas de lona para los cuerpos, la nave fue rápidamente abrumada por el número de cadáveres. Después de observar las señales particulares, el vestido, y el contenido de las bolsas, 116 de los cuerpos más dañados fueron enviados al fondo del mar.

se rescató a un mayor porcentaje de mujeres que de niños; eso es lo espeluznante.

Solo hay que ver el desinterés con el que los hombres sacrificaron sus vidas en el Titanic, bajo la máxima de "mujeres y niños primero" (nacida oficialmente el 26 de febrero de 1856 en el hundimiento del HMS Birkenhead, con consecuencias igualmente desastrosas para el género masculino), para entender el valor que se le daba a la mujer desde esas fechas. Ésa era la realidad desde entonces, no importa lo que las feministas digan sobre "opresión" y el "bajo status" que la mujer tenía en esas épocas. Comenta Harry:

Ciertamente, si en verdad las mujeres hubieran estado "sometidas" y consideradas de "menor valor", los hombres las hubieran "sometido" una vez más y las hubieran enviado directamente a sus habitaciones para ponerse a salvo en los botes. Es absolutamente INCONCEBIBLE que las mujeres tuvieran preferencia para los botes salvavidas si su bienestar hubiera sido considerado menos importante que el de los hombres.

El mito feminista de que las mujeres eran consideradas "ciudadanas de segunda categoría" es una absoluta mentira, al igual que muchos otros mitos promulgados por aquellos estúpidos grupos feministas. Mitos cuyo objetivo principal no es mas que generar el odio hacia los hombres.

El hundimiento del Titanic demuestra que, incluso en las situaciones más caóticas (y especialmente en ellas), el hombre se preocupa más por proteger que por someter a las mujeres, y no al revés. Más aún, las mujeres de la época (antes de que el feminismo comenzara a hacer sus estragos) así lo entendían e incluso, erigieron un monumento a esos hombres, el cual puede ser visitado en Washington, DC.

El boleto más caro de primera clase en el Titanic costaba 4.350 dólares,

El equivalente a aproximadamente 75.000 dólares de hoy.

somos dos extraños que nos conocemos muy bien..

somos tan parecidos y a la vez tan diferentes...

Tú eres lo que eres,cuando nadie te mira..

Dios,tú eres mi faro,mi roca y mi luz..!!

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Comentario por Snake angeli el abril 30, 2012 a las 5:56pm

Ecepcional, no tengo palabras muy buenos articulos, hay lugar para una 5ta entrega?  ....... yo espero

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