Te recuerdo.

Y pienso en todos los momentos que pasamos.

Fueron pocos pero los llevo en el corazón. Aún recuerdo nuestras risas, los enojos, las desveladas platicando hasta el amanecer, la música, y tantos secretos confesados.

Éramos tan iguales ¿sabes?

Nuestras personalidades rimaban y se complementaban, y yo te quería. Y me querías, lo sabía, lo sentía y aún puedo afirmar que el cariño es mutuo.

Ha pasado el tiempo, y hemos cambiado, nos separamos y cada quien siguió un camino diferente, cumpliendo metas, cumpliendo sueños, soñando aún más; no me arrepiento de nada porque sé que todo lo que vivimos fue bonito, se queda como un gran recuerdo, eres y serás siempre alguien demasiado importante para mí. Me enseñaste el valor de tantas cosas, de lo simple, de una risa, de un momento, me enseñaste como querer a alguien sin mentiras y siendo transparente, como debe de ser.

Hoy te digo que te extraño, y que te quiero, y que sé que cuando te vea me dará gusto, y sé que aunque nos hayamos alejado, de alguna manera sabemos que estamos aquí y que el día que necesitemos del otro, estaremos.

Y yo te quiero

Siempre he pensado que el tiempo es relativo en cuestión de amor. Puedes pasar años con una persona por la cual no sientes lo que con alguien que conoces de hace meses. Es cuestión de acciones, de palabras, de momentos que hacen que quieras o no a una persona.

Y yo te quiero.

Te quise de a poco, y te quise incluso a los pocos meses de conocerte, y era sincero, es sincero.

No paso tanto tiempo, y hemos vivido ya cosas que me quedan en el corazón.

No hay cosa aburrida a tu lado. No hay silencio incómodo, y no hay plática que no podamos tener.

Me conquistaste desde la primera sonrisa, sabía que me perdería en tu mirada, me enamoré de unos ojos sinceros, transparentes.

Han pasado algunos años desde que nos reencontramos, de que se me hizo una bonita costumbre hablar y hablar contigo. Años de alegrías, de risas, de decepciones, enojos, tristezas, de distanciamientos y ahora trato de recordar solo las cosas buenas.

Agradezco a ti, a la vida, y a Dios por ponerte en mi camino.

Gracias por la paz, por la tranquilidad que en un momento me brindaste; cuando te volviste a alejar sentí que moría pero no, estaba exagerando porque aquí sigo, de repente un poco rota pero aquí sigo… y a pesar de que hay momentos en los que aun te extraño, sin rencor te digo: gracias por no estar aquí.

De la web

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Comentario por Naui el abril 28, 2019 a las 4:57am

Poco a poco iré regresando.

Saludos!

Comentario por orilla el abril 27, 2019 a las 6:18pm

Se echaban de menos esos escritos INCONFUNDIBLES .

Me alegro de tu vuelta....

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