Hoy me he preguntado algo melancólica si mi vida ha servido para algo o no.
Desde el punto de vista humano es fácil caer en la sensación que sobras, que tus acciones no llegan donde deseas por tanto no sirven para nada.
Pero si se reflexiona mejor podemos pensar en que los actos buenos o malos no dependen que los demás te acepten o no, si a tu al rededor no hay gente que valore esos actos no necesariamente es por causa tuya, ni que hablar de la culpa, en el actuar siempre habrá un verdugo de tus actos, madre, padre, hermanos o todos a la vez pero eso te detiene en tu visión propia de la vida? Alguna vez lo ha hecho?
La respuesta es si, cuando se es niño es a causa de ellos que tu dejas de hacer determinadas cosas, siempre esperas la reprimenda por esto, si iba acompañada de un abuso físico en esa época era visto normal y corriente pero creces con ideas contra ello al punto que deseas huir pronto de allí.
Si a medida que vas creciendo ves que los actos de los demás son una muestra de preferencias y de afirmaciones que ya escuchabas de niña. Piensas si eres igual y si es tu culpa que sea así, pero a esa edad es fácil caer en complejos y te aíslas...con los años aprendiste con lágrimas que es mejor la soledad, desconfiar es normal y sabes que no debes esperar nada de nadie.
El amor...el amor? Eso no es lo que más sientes que has recibido, sólo la vida en común va dando esa confianza pero también desconfianza, pues vas aprendiendo que no por ser tus cercanos son más verdaderos, nada te dice que los mismos te dan la sensación de que se encuentran cansados de ti, que su agotamiento físico, psicológico y claro el sentimental ya no deja nada a tu haber y el desgano tuyo es ya un síntoma de realidad, de una dura realidad que da miedo como es la de saber que ahora podrías estar sin ellos y no pasaría nada en tu corazón.
Si la soledad da sabiduría pienso que soy una mujer muy sabia pues me da cada día su muestra fehaciente que mi vida no es lo que yo imagine ni desee pero que al aceptarla y enfrentarla he hecho lo mejor posible para mi guía y para mi, si a los demás que han sabido como soy y saben lo que he hecho con ellos o hacia a ellos no la comparten es algo que no me preocupa en absoluto ya que como ser único e individual hago lo que mis emociones, mente y corazón me dicen, para mi el único que debe juzgarme es el Padre .
He aprendido una cosa en mi vida además de otras tantas como es respetar los actos ajenos, cada quien carga su propia vida como le parezca producto o no de los demás por esa misma razón creo que se debería actuar de la misma manera hacia los míos y mi vida.
Todos tenemos un camino por delante que seguir, todos tenemos posiblemente la misma oportunidad ( lo dudo) pero lo que si se es que tenemos un libre albedrío que nos acompaña desde hace tiempo, así que actuamos como la conciencia nos diga, nadie actúa por dar gusto o no a otros y yo no soy la excepción, soy complicada, soy molesta para algunos, soy posiblemente arrogante y orgullosa pero no me reconocen esos que para otros son sincera, amable, cariñosa, amorosa, confiable, buena amiga porque aprecian mi compañía, mis palabras y mi forma de ser sin dobleces y falsedades.

Esto no es más que un pequeño examen de conciencia que hice hacia mi misma y concluyo que no soy el monstruo que unos creen, que no soy la más mala por no ser como ellos, que no llevo en mi corazón el odio y la rabia que posiblemente ellos si cargan por mi y que no me causa nada el oír sus nombres como posiblemente ellos si lo hacen al oír el mío.

La vida es complicada para todos, si lo es, pero hay personas a las que les ha tocado un poco más difícil que a otros, el reconocerlo no es un complejo de ninguna parte de los que lo hacen, es saber respetar la forma de vida que les toco pero eso se consigue solamente viviendo lo mismo, poniéndose en los zapatos del otro y no criticar desde lejos, viviendo en la holgura que proporciona el dinero, las comodidades y el lujo sino desde el dolor físico, psicológico del que vive en soledad por el desprecio y la mala leche que los abarca.
Si has dejado tu sangre en la soledad de su vida y sus dificultades no busques después buenas acciones de su parte, sigue adelante con tu vida como la llevas pero ojalá cuando estés en un momento al lado del Padre no te des golpes de pecho como el más bueno, más creyente y apasionado seguidor suyo porque eso es más una vil hipocresía que nada.

Algo para reflexionar... "Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el reino de Dios." Marcos 10: 25. 26.

Hoy. 4.15.

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