http://www.youtube.com/watch?v=vsn0RPoZJPc Volví a la consulta aunque mi dolor de espalda había desaparecido hace ya días. Pero necesitaba verlo, sentirlo, olerlo. Me tumbé en la camilla boca abajo…Siempre era tan serio tan profesional y tan correcto, pero había empezado a enviarme señales de complicidad. Quería sentir de nuevo sus manos recorriendo mi cuerpo, esas manos expertas que navegaban por mi piel extendiendo su calor hasta mis rincones más ocultos, un leve roce donde no debía y una toalla que cada día descendía un centímetro más. ¿Relajarme? Imposible comencé a sentir un intenso calor recorriendo todo mi cuerpo y con cada presión de sus dedos desaparecía toda mi vergüenza y mi resistencia. Esas caricias cada vez eran más intensas, recorriendo mi espalda subiéndolas hasta llegar a mis hombros, luego bajaba casi hasta mi culo, comenzó con mis muslos. De repente comencé a notar que subía demasiado, tanto que casi rozaba mi coño, no me molestaba, todo lo contrario estaba deseando notar esos dedos en mi sexo, comencé a ponerme cachonda, mis pezones se erizaban, mi depilado coño comenzaba a humedecerse y a palpitar, por lo que intente evitar que siguiera, para que no se diera cuenta, entonces me pidió que me pusiera boca arriba, eso fue aun peor.

Me di la vuelta, vio mis pezones erizados y me pregunto si tenía frio, yo por vergüenza, le dije que si, el muy amablemente encendió un calefactor.

Se volvió a echar aceite en sus manos, y comenzó a masajear mis hombros, mi cuello, pero siguió bajando, comenzando a masajear mis pechos, me quede perpleja, mis pezones se erizaron rápidamente, por lo que él pregunto si tenía frio todavía, esta vez conteste que no, sonrió levemente mientras apagaba el calefactor.

Siguió acariciando mis pechos, bajaba por mi barriga, pero se puso luego a masajear mis pies, era una delicia sentir como si abandonara mi cuerpo, continuo subiendo masajeando mis piernas, cuando llegaba arriba, notaba como estiraba uno de sus dedos para tocar mi coño, pasando su dedo de arriba abajo, ya no podía disimular, sabia lo cachonda que estaba, no se paro, yo tampoco dije nada, solo me dejé llevar.

Sujetaba los labios de mi coño, separándolos, mientras con la otra masajeaba mi clítoris con gran rapidez, yo no dejaba de gemir como una loca, entonces estire mi mano hacia sus pantalones, sacando su dura polla, y mientras el no dejaba de tocar mi clítoris, yo comencé a lamer su polla, le pase la lengua suavemente un par de veces, para luego introducirla toda en mi boca, la chupaba con ansia él seguía tocándome el coño cada vez más y más rápido esto hacia que yo se la chupara cada vez con más ganas, después me pidió que le chupara sus pezones y así lo hice, éramos dos animales en celo disfrutando del placer del sexo. me coloqué apoyándome sobre la camilla, dándole la espalda, para follarme desde atrás, al tiempo que empujaba con fuerza, me cogía por las tetas y besaba el cuello, estaba como poseído, me decía que me corriera, que no aguantara, pero yo no quería que aquello acabara, entonces me gire agachándome para chupar su polla llena de mi jugo, el sujetaba mi cabeza contra ella, para que no parara, sin dejar de tocar mis tetas.

Me cogió por la cintura y me tumbo en la camilla atravesada por lo que mi cabeza colgaba por el otro lado, sujeto mis piernas abiertas en alto, metiéndomela de nuevo hasta el fondo,  me excitaba mucho verlo entre mis piernas, sujetándolas abiertas para follarme de aquella forma.

No quería esperar mas, estire mi mano para estimular mi clítoris, al tiempo que el me follaba, notaba como cada vez me ponía mas y mas cachonda, inevitablemente me corrí de placer, gimiendo como nunca antes lo había hecho, había sido bestial.

Sin darme tiempo a nada, ni moverme, ni cambiar de postura, me dijo que quería follar mi culo, ver como se movían mis nalgas cuando su cuerpo tropezara contra el mio, le había excitado mucho, asi que elevo mis piernas un poco mas y me la metió, comenzó a empujar gimiendo, agarrando mis caderas para llegar más adentro, me pedía que abriera mis piernas mas, para llegar más adentro, yo las eleve, él seguía embistiéndome como una bestia en celo, entonces la saco rápidamente, comenzando a meneársela con fuerza para correrse encima de mis tetas, se comenzó a mover encima mía y yo cogiéndolas las movía sin parar cada vez más rápido, ambos gemíamos de placer al fin se corrió fue una corrida increíble me llenó toda la cara toda mi boca mis labios, saqué la lengua para relamerme y le dije que pasara su lengua por mi cara recorriéndola entera terminando en mi boca mordiéndonos los labios nuestras lenguas jugando sin parar…

Fue espectacular, me duche para vestirme y él se quedo recogiendo la sala, me despidió con un beso a la puerta, en ese momento me di cuenta que había sido el mejor polvo de mi vida.

Sigo estresada pero no he vuelto a sus masajes, pero me quedo con lo relajada que me fui ese día para mi casa.

SOÑADORA.

Visitas: 963

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social para añadir comentarios!

Participar en Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social

Comentario por Sergio el enero 23, 2015 a las 4:20pm

Las venas del rabo como tuberías del gas natural oiga.

Comentario por Jordi el enero 23, 2015 a las 3:56pm

Espectacular caliente excitante .

SEXO Y VIDA ENCUENTRA TU IDENTIDAD TU LUGAR EN EL MUNDO.

JORDI TERRASSA BARCELONA

TUSKA LA CONTRACULTURA DE ANUNDIS.

© 2004 - 2019   Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio