Sobre una estéril pradera,
El diáfano azul del cielo
Cruzaba en rápido vuelo
Una nube pasajera.
Viola pasar una flor
Que abrasada se moría,
Y en su penosa agonía
Le dijo así con amor:
"Yo te bendigo: la suerte
Dios te manda, nube hermosa,
A librarme de la muerte."
"Joven soy, morir no quiero;
En tus bondades confío;
Una gota de rocío
Por piedad, porque me muero."
Pero la nube orgullosa,
Insensible caminando,
"No puedo, dijo pasando,
Servir a tan noble rosa."
"Que si todos los pesares
De las flores mitigara,
Pienso que no me bastara
Con el agua de los mares."
La flor exhaló un suspiro
Y la nube en el momento,
Agitada por el viento
Siguió su rápido giro.
Cruzó la selva sombría,
Cruzó también la ribera;
Pero siempre en donde quiera
La tristeza la seguía.
Sintió al pronto una profunda,
Indefinible ansiedad,
Y por fin tuvo piedad
De la rosa moribunda;
Y del punto en que se hallaba,
Con rapidez se volvió,
Y a la pradera llegó
Cuando la tarde expiraba.
De la flor sobre la frente
Tendió su ligero manto,
Y regándola con llanto,
Exclamaba dulcemente:
"Despierta, yo soy; despierta,
Yo te traigo la alegría."
Mas la flor no respondía:
La infeliz estaba muerta.

Guardad tan triste lección
En el alma desde ahora:
Niños, mostradle al que llora
Una santa compasión.
Si el pobre a rogaros va,
No le miréis con desdén,
Que es muy triste hacer el bien
Cuando es inútil quizá.

de José Rosas Moreno

Visitas: 48

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social para añadir comentarios!

Participar en Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social

© 2004 - 2019   Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio