En un supermercado había una botella de agua que era muy egoísta.

Siempre quería lo mejor para ella: la mejor etiqueta, el mejor sitio, el mejor estante, estar bien limpia y en la primera fila, para que todo el mundo la viera bonita...

Nunca se le ocurría hacer nada por los demás.
Un día una persona la cogió para comprarla, la puso en el carro de la compra y se la llevo a casa.

La botella estaba muy enfadada: no quería marchar de su estante y dejar el mejor sitio a otra.

Además, cuando vio que alguien intentaba abrirla para beber el agua que tenía a dentro, la botella se resistió: no quería dar su agua a nadie.

Por más fuerza que hicieron no consiguieron abrirla. Y, como que no pudieron hacerla servir, la devolvieron al supermercado y la cambiaron por otra.
De nuevo en el estante, y poco a poco, consiguió volverse a colocar en el mejor sitio, en la primera fila, para ser admirada por todo el mundo que pasaba por delante.

Pero, como es natural, la volvieron a comprar. Y otro vez pasó lo mismo: como no la podían abrir, la volvieron al estante.

Y la vida de aquella botella fue pasando entre idas y venidas, y lo único que pretendía era estar en un buen sitio y ser admirada.
Con el paso del tiempo sucedió que a la botella le llegó la fecha de caducidad: el agua que había dentro empezó a perder transparencia y, al poco tiempo, ya no servía para beber.

Los empleados del supermercado la retiraron y la tiraron a la basura.
Aquella botella no había servido para nada. A nadie le había dado su agua para calmarle la sed. Ahora, perdida en medio de las basuras, se lamentaba de lo que había hecho. Entonces se dio cuenta que todo lo que no se da a tiempo se echa a perder.

Pero ya era demasiado tarde.

(se desconoce la autoría del texto y las imágenes)

Visitas: 53

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social para añadir comentarios!

Participar en Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social

Comentario por pam el octubre 13, 2010 a las 4:20pm
Gracias Martina, gracias Mariella y gracias Katy por asomaros a esta entrada al blog.
Es cierto q la superficialidad hace q uno se ocupe y preocupe sólo de alimentar el orgullo y la apariencia exterior mientras queda sumergido y olvidado la esencia de cada uno y la capacidad con ello de ser útil a sí mismo y a los demás.
Una pena porque a veces la ocasión pasa y al darse uno cuenta es demasiado tarde.
Os agradezco vuestros comentarios y la participación.
Besos
Comentario por KATY ZAPATA MARTINEZ el octubre 11, 2010 a las 8:47pm
tiene mucha razon esta lectura a veces uno pierde tantas oportunidades, sea x el orgullo x el egoismo o como tambien x la timidez. siempre hay q demostrar o expresar lo q uno siente xq despues seria demasiado tarde y se keda uno con el reproche del xq deje pasar el tiempo y no tuve la oportunidad. tqm hermanita muchos abrazos fuertes y un besito a la distancia
Comentario por Martina el octubre 9, 2010 a las 12:24am
Así es en la vida cuando esperas que te llegue algo "mejor" dejas pasar muchas oportunidades trabajos o quiza hasta relaciones por el temor al fracaso o que te merezcas algo mejor....El qué no se arriesga no gana.....Un beso amigaaaaaaaa linda te quiero mucho .....Dios las bendiga....Me gusto mucho gracias por compartir

© 2012   Creado por Fran.

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio