Quiero hablar del amor... pero no del amor juvenil, de ese amor arrebatado, inocente, nuevo, sino del amor maduro.- el que llega en las postrimeras décadas de nuestro existir.

Quizás a algunos les parezca ridículo o sin sentido, pero “yo” que lo vivo puedo afirmar que no. Los años nos enseñan y se viven...van pasando como las hojas de un libro al que le damos vuelta y en el cual escribimos lo que sentimos, lo que soñamos, lo que deseamos.

Cuántas veces hemos deseado para nuestros adentros, volver a sentir, pues se escapa de nuestras manos el almanaque y cuantos buscamos, algunos quizás sin encontrar o viendo espejismos y otros, unos pocos, se encuentran así mismos.

Yo lo encontré, no imaginé que realmente existiera, sí lo deseaba y lo soñaba, pero no lo buscaba, sabía dentro de mí que la vida nos daría el regalo de encontrarnos. Muchas décadas y es un amor igual al juvenil, lleno de magia, de ternura, miedos, deseos y sentimientos fuertes, vivos...

Es mi cómplice en la aventura, en nuestros retos y en los secretos. Con solo cerrar los ojos puedo sentir que está aquí, percibo su aroma, su sabor, su piel suave y tibia y me impregno de su presencia en mi mente.

Cuán grande es, que me motiva a escribir y a seguir...
Que maravilloso es el amor y cuan fantástico es, que no es un sueño, no es imaginación, no son solo líneas escritas por un alma solitaria, son pedazos de un corazón enamorado.

Cuando vemos la luz de las estrellas en las noches más obscuras, cuando el frío es sólo un abrigo de la soledad que la acompaña la tristeza, cuando sentimos esos huecos en donde una vez estuvieron llenos de regocijo e inefables palabras donde las emociones se desbordaban y el calor estallaba.

Pero el ser humano es el escultor, el pintor y el escritor de su vida. A nadie más puede pedirle cuentas de lo que hace; y la culpa tiene un sabor entre amargo y dulce; si la asumimos, nos otorgamos el derecho de remediar nuestro error. Recordemos que fracasar, no es caer. Fracasar es sólo cuando dejas de creer que es posible y renuncias a cambiar.

Nada es inalterable, nada es definitivo, solo el cambio permanece en el tiempo; hice muchos prejuicios, tengo muchas preocupaciones. En mi cabeza resuenan demasiadas ideologías, muchas palabras, todo eso, menos una sonrisa. ¡Basta!, al fin y al cabo es sentir y nada más… ¡Era tan simple que lo tuve que complicar!, ¡lo sé! mis culpas fueron innecesarias, pero muchas necesarias…

¿Compromisos? Casi todos los cumplí, y el amor que doy no lo puedo explicar, porque no hay un modo de amar, ni los sentimientos se pueden explicar. Comenzaré un día sin vanidades, porque mis excusas cobardes ya no sirven más, a veces insisto sin pensar, pero es necesario escuchar a mi corazón…

Y al escuchar su latido sentiré alegría de las tareas cumplidas, satisfacción por compartir otras alegrías; no me lamentaré por las cosas que no me salieron como yo quería, es más, de esos errores aprenderé para ir por mejores caminos; no viviré enfrascado de mis recuerdos, pero ¡ojo! nadie borrará esos recuerdos de mi corazón y mi cabeza, cuando vengan esos recuerdos a mi mente los apreciaré, pero luego los dejaré ir con la suave brisa del viento.

Viviré mi presente, recordaré y apreciaré mi pasado, y pensaré en mi futuro. Pero lo más importante viviré cada instante y tomaré en cuenta cada detalle de mi presente. Porque mi vida es hoy, porque no sé qué pasará mañana.

Visitas: 101

Etiquetas: amistad

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social para añadir comentarios!

Participar en Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social

© 2004 - 2019   Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio