comportamiento en una tienda erótica.

En pocos años se ha extendido la adquisición de juguetes sexuales, tanto para uso personal como para regalo. Las visitas a las tiendas eróticas son cada vez más frecuentes, aunque todavía siguen siendo espacios proscritos para cierto público. Desafortunadamente, el reconocimiento del deseo y del placer sexual sigue siendo tabú para algunas personas. Y es una pena, porque cuidar nuestro desarrollo erótico contribuye de manera significativa a mejorar nuestra calidad de vida y ser más felices.
La visita a estos lugares  genera un sinfín de anécdotas y situaciones curiosas, para algunas personas cruzar el umbral de estos establecimientos supone todo un reto. Le hemos pedido a  Fernando Alonso,  Experto Universitario en Sexualidad y Educación Sexual y director de Sexo Guay, que comparta con nosotros su experiencia. Estas son sus palabras:
Uno de los efectos negativos que tiene en la población la falta de una Educación Sexual adecuada, es la inseguridad que puede crear ante situaciones de cualquier índole relacionadas con la sexualidad. En mi larga experiencia dirigiendo una tienda erótica, he podido comprobar como muchas personas se sienten incómodas al estar rodeadas de “sexo” por todas partes.
Dicha incomodidad se manifiesta en diferentes conductas. Por ejemplo, cuando la visita es de varios amigos o amigas que vienen juntos, es muy típico que se desplacen por la tienda en un grupo muy compacto, procurando no llamar la atención y mirando solamente y «exactamente» los mismos artículos que miren los demás. Ya se sabe que en esto del sexo… queremos ser «normales».
En algunos casos, la incomodidad se hace realmente insoportable, como en el caso de ese señor, de unos 50 años, que entró en la tienda y a los pocos segundos se disculpó educadamente para salir rápidamente diciendo:
- Perdón, pero es que… me estoy sonrojando y me voy.
Cuando viene una pareja y solamente una de las dos partes está interesada en conocer el mundo del accesorio erótico, la otra parte suele mostrar abiertamente su incomodidad. Unas veces poniéndose a la espalda de la pareja y protegiéndose detrás de ella mientras curiosea por el local; en otros casos, poniendo cara de «a ver si acabas ya», a cualquier pregunta o comentario. En ocasiones, estar rodeados de tanto material con referencias explícitamente sexuales les genera tal inquietud, que tras unos momentos de tensión, deciden «salir pitando» y esperar a su pareja fuera de la tienda.
La falta de información y el nerviosismo quedan reflejados a la hora de solicitar lo que desean o al preguntar por algún accesorio. A veces, el cliente, o la clienta, dan un gran rodeo para pedir lo que han venido a buscar; o buscan un argumento que justifique su visita y su compra. En algunos casos, su actitud tímida y retraída les juega una mala pasada y surgen confusiones que le hacen pedir una «vejiga», en vez de una «vagina», o  preguntar por las películas «etéreo», en vez de las películas «hetero».
Es cierto que muchas personas se comportan con soltura y absoluta normalidad en nuestra tienda. Nos pareció curioso el caso de dos mujeres que entraron con un bebé en una sillita a comprar un vibrador. Tras la explicación del dependiente, y ante la duda para elegir entre dos productos, escogieron el vibrador adecuado colocando ambos  «juguetes» al alcance del bebé (de unos 18 meses) y esperando a ver cuál de los dos cogía primero.
En ocasiones podemos escuchar algunos chistes y comentarios graciosos como la chica que al ver un accesorio que es una especie de «Bala vibradora», le comentó a su amiga:
- Bala vibradora, ¡PUM!, la disparas y así te la metes hasta dentro.
Lo cierto es que en muchas personas percibes la sensación de inquietud, tanto al entrar como al salir de la tienda, por miedo a que las vean y a lo que puedan pensar de ellas. Supongo que aún tendrá que pasar más tiempo, para que puedan visitar con naturalidad y sin ningún tipo de presión una tienda erótica. Un lugar donde el placer no está prohibido, en el que se puede encontrar accesorios para enriquecer la vida sexual.
Fernando Alonso.

Visitas: 581

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social para añadir comentarios!

Participar en Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social

Comentario por Christian ariel lopez el marzo 1, 2013 a las 7:09pm

yo tengo un sex shop a poco de casa, y lo visito cada tanto, pero aun no compre nada

Comentario por mariaefe el marzo 1, 2013 a las 7:07pm

jeje si paty, yo tampoco, pero  tal vez igual  me ruborizaria un poco,, 

Comentario por Patricia Rascon de Soler el marzo 1, 2013 a las 7:04pm

Yo nunca he entrado a una tienda de estas, pero seria interesante ver mi reaccion, jajaja, me encantaria tener un juguetito de esos.

© 2004 - 2019   Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio