*Arte con moscas muertas y lo que no sabias de ellas*

Todo lo que siempre quiso saber sobre las moscas
(arte con moscas muertas )


¿Por qué las moscas se vuelven tan pesadas cuando va a llover?

La proximidad de una borrasca hace que la presión atmosférica disminuya,

con lo cual el aire tiene menos densidad.

Eso hace que les cueste más batir las alas y mantenerse flotando y,

por tanto, que tengan más ganas de posarse (en nuestra piel, por ejemplo).

 


¿Es difícil matar una mosca con la mano, o cazarla?

Hay quien dice que sí, y lo argumenta de la siguiente manera:

Cuando dirigimos una mano nuestra hacia una mosca que esté a medio metro de ella,

difícilmente tardará menos de 1/30 segundos en recorrer

la distancia que la lleve a ella

Es un tiempo de sobras para que el insecto se las vea venir y reaccione

. El ojo de la mosca doméstica es algo muy parecido a la perfección.Ojo

de la mosca Está compuesto por seis mil unidades ópticas

hexagonales llamadas ommatidia (el singular sería ommatidium)

. Dado que cada una de esas unidades apunta en una dirección diferente

(hacia delante, hacia atrás, hacia arriba, hacia abajo, es decir, hacia todos los lados),

puede ver en un ángulo de casi 360°. Ocho neuronas fotorreceptoras

(captadoras de luz) están unidas a cada ommatidium,

por lo que —haciendo números—

en ese ojo hay unas cuarenta y ocho mil células sensoras,

con las que nuestra amiga puede procesar...

¡hasta cien imágenes por segundo! Lo que debe hacer es calcular el ángulo de despegue,

para lo cual tendrán en cuenta las turbulencias producidas al moverse nuestra mano

(un monstruo de cientos de veces su volumen).

Pero no hay problema: los giroscopios de las alas se encargan

no sólo de mantener la estabilidad si no de enviar la señal correcta al minicerebro

donde se hacen las correcciones que se requieren

—que dependen de la velocidad y de la dirección del viento—

por medio de los sensores que posee en las antenas. Entonces

(sólo han pasado centésimas de segundo)

la mosca activa su cuasi maquinal sistema locomotor

(los músculos que capacitan el movimiento de las alas son controlados por los nervios

al comienzo del vuelo pero enseguida pasan, al igual que las alas,

a moverse automáticamente)

y huye, para lo que quemará el azúcar que hay en su cuerpo con el oxígeno

que obtiene del aire, obteniendo la energía suficiente

para poder batir las alas 100 veces por segundo (aunque algunas

especies de moscas diminutas las baten hasta 1000 veces)

y alcanzar su velocidad máxima en otras muy pocas centésimas de segundo.



 Los que dicen que es MUY DIFÍCIL cazar a una mosca siguen explicando que tal insecto es

"maestro del vuelo acrobático",

pues puede volar haciendo zigzags extraordinarios,

despegar verticalmente, aterrizar bien en cualquier tipo de superficie

por más inapropiada que sea...

Ojo de la mosca

Pero no, realmente no es tan complicado cazar una mosca.

Se requiere tener en cuenta DOS COSAS:

1º, acercarse lo más posible a la mosca SIN MOVIMIENTOS BRUSCOS,

es decir, sin mover el aire y sin espantarla (cuando el tiempo se mide en centésimas de segundo,

unos pocos centímetros de más o de menos son decisivos);

y 2º atacar a la mosca con rapidez y DE FRENTE,

pues aunque su visión es casi de 360º, no es capaz de volar hacia atrás.

Por cierto, el Presidente de los EEUU, Barak Obama, mató en directo, mientras era entrevistado en la televisión, a una mosca

 

¿De dónde vendrán las moscas que veremos el próximo año?


Las hembras de la mosca ponen huevos o crías vivas, según las especies, que viven primero como gusano y crisálida bajo tierra hasta un año o más.

Emergen sólo cuando las condiciones son adecuadas

(cuando al llegar la primavera los días son más claros y largos y el sol empieza a calentar).

Si no lo son, por mucho que dure el frío, la crisálida de la mosca no corre peligro alguno:

estará en período latente y a su debido tiempo continuará su interrumpido

desarrollo rompiendo la parda cubierta de su córnea, y saliendo de ella,

como sale el pollo del cascarón.

Sólo le resta secar sus tenues alas, y ya puede volar,

logrado su estado adulto.

Las moscas alcanzan su total desarrollo antes de abandonar la envoltura que las retiene.

Cuando veas reunidas moscas de diferentes tamaños,

no pienses que las pequeñas son jóvenes y las grandes viejas:

son especies distintas, pero todas en plena madurez.

Adquieren su proporción máxima natural antes de abandonar

la cuna donde han pasado el invierno. La razón por la cual raras

veces nos molestan las moscas durante esta estación

es que las unas han muerto y las otras no han nacido todavía.

A medida que aumentan los fríos, parece que las moscas se ponen más soñolientas,

hasta que se hace difícil conseguir que abandonen el objeto sobre el cual se hallan posadas

y donde, al parecer, se disponen a morir.

No pueden ni siquiera sacudirse las alas y asearse,

como acostumbran hacer a principios del verano,

y caen con facilidad en los recipientes que contienen leche u otros líquidos.

Éstos son signos de que sus cortas vidas están próximas a extinguirse, porque el invierno es demasiado riguroso para ellas. Pero en la primavera próxima veremos a sus hijas.

 

 

¿Por qué se frotan continuamente las moscas las patas?

Las moscas, al igual que muchos otros insectos,

tienen por muchas partes del cuerpo pequeños pelos llamados pilosas

sensoriales que les sirven para sentir el calor, la humedad, el viento…

En el caso concreto de las moscas, sus peludas patas

tienen además la peculiaridad de que es allí donde tienen ubicados

los sensores del olor, de tal manera que antes de comer prueban la comida con las patas.

Este sistema sensorial sólo funciona si las patas y sus pequeños pelos están

PERFECTAMENTE LIMPIOS de polen, de polvo o de cualquier pequeña inmundicia.

 


¿Todas las moscas son nocivas?

Del 1.300.000 especies aproximadamente

(la cifra varía de un día a otro) que se conocen en el mundo animal,

por lo menos que 12.000 corresponden a moscas

(al orden Diptera). De todas ellas, según el biólogo Mathieu Rapp,

investigador del Instituto Smithsonian,

las que representan peligro para la salud apenas son quince.

Pero... ¡ojo! se piensa que esas quince especies pueden haber causado

más de la mitad de las muertes humanas desde la Edad de Piedra!

¿Cómo hacen las moscas para caminar por el techo?


Caminar cabeza abajo requiere un cuidadoso balance de peso y adhesión, así como herramientas especializadas de traslación para combatir el constante tirón de la gravedad. Balanza

Cada pata de mosca (la imagen aumentada de los pelillos pegajosos

y de las garras de la pata de una mosca, tomada con un microscopio electrónico,

es de Stanislav Gorb) tiene dos gruesas almohadillas que le dan al insecto

una buena cantidad de superficie para adherirse.

Estas almohadillas adhesivas, llamadas pulvilli

(singular: pulvillus), están equipadas con pelos diminutos que tienen puntas

parecidas a espátulas. Estos pelillos son denominados setae (singular: seta).

Alguna vez, los científicos pensaron que la forma curvada

de los pelillos sugería que las moscas los utilizaban para aferrarse al techo.

En realidad, los pelillos producen una sustancia gomosa compuesta de azúcares y aceites.

Pruebas pegajosas

Un equipo alemán de investigación del Instituto Max Planck

para Investigación Metalúrgica estudió recientemente más

de 300 especies de insectos que caminan por los techos,

y observó que dejaban detrás de ellos huellas pegajosas.

“Existe más de un millón de especies de insectos”,

dijo a LiveScience el líder del equipo Stanislav Gorb.

“Suponemos que todos ellos poseen esta secreción,

pero resulta difícil estar un ciento por ciento seguros”.

Gorb presentó sus hallazgos en el Encuentro Anual de la Sociedad

de Biología Experimental en el mes de abril.

Las moscas necesitan patas pegajosas para caminar por el techo,

pero no tan pegajosas como para quedar pegadas cabeza abajo.

De modo que cada pata tiene un par de garras

que ayudan a separar la gomosa extremidad de la pared.

Las moscas utilizan diferentes técnicas para despegarse:

empujan, retuercen, y descascaran sus almohadillas hasta liberarse.

“Los métodos que utilizan el descascaramiento son siempre los mejores,

ya que requieren menos energía para romper el contacto”, dijo Gorb.

La combinación de las puntas redondeadas de los pelillos de las patas,

el fluido aceitoso, y la regla de cuatro pies en el piso,

ayudan el insecto invertido a dar sus pasos en la dirección correcta.

 

¿Cuánto pesa una mosca?

Cuando vulgarmente hablamos de peso,

realmente Balanzanos referimos a la masa (m),

para calcular la cual necesitamos saber densidad (δ) y volumen (V).

Imaginemos que la densidad de la mosca (y no nos equivocaremos de mucho)

es la misma que la del agua, entonces sería de 1g/ cm3.

Equiparemos el volumen del insecto a un paralelepípedo de 5 mm de longitud, 2 mm de altura

y 2 mm más de grosor; eso daría un total de 20 mm3, es decir, 0,02 cm3.

Calculemos:

m = δ x V

m = 1g/ cm3 x 0,02 cm3 = 20 mg

Es decir, que necesitaríamos aproximadamente 50 moscas

para hacer un gramo de ellas, y 50.000 para juntar un kilo.

Por cierto, los corpúsculos de Meissner

(receptores táctiles que se encuentran en gran cantidad en las manos,

labios, lengua, pezones, pene y clítoris),

un tipo de terminaciones nerviosas en la piel que son responsables

de la sensibilidad para el tacto más somero,

son capaces de detectar la presión ejercida por un peso

mucho menor que los 20 miligramos que dijimos que pesa una mosca.

¿Dónde se esconden las moscas durante el invierno?

La mayor parte de las moscas nacen durante la primavera y perecen a la entrada del otoño.

Algunas tienen la suerte, sin embargo, de hallar un lugar donde guarecerse,

lo suficientemente abrigado para escapar de la muerte.

Se ocultan en los rincones tranquilos de nuestras habitaciones,

en las dependencias exteriores de las casas, en los graneros y establos,

en los sitios donde menos nos podríamos imaginar que estuviesen.

No necesitan alimentarse: permanecen adormecidas,

como duermen las ardillas en sus nidos, o los osos en sus oseras,

o las tortugas en sus conchas, en tanto duran los grandes fríos invernales.

Pero sobreviene inesperadamente un día templado;

la mosca siente la elevación de temperatura; se despierta, experimenta hambre,

y vuela en busca de alimento.

Cuando pasa el fenómeno anormal, la mosca torna de nuevo a su escondite,

si la vuelta del frío no la sorprende y la mata.

Muy pocas son las moscas que sobreviven al invierno

 Las que no están condenadas a morir al finalizar el verano,

perecen generalmente víctimas de un hongo que flota en el aire

y las aniquila al arraigar en sus cuerpos.

Las que encontramos muertas en los cristales de las ventanas,

hinchadas y rodeadas de un pequeño halo, han perecido de este modo.


 


Moscas veraniegas y bolsas de agua

Aunque puede parecer otro mito como el de que los perros no orinan

cerca de botellas de agua (lo cual es falso),

hay una explicación científica detrás de esta costumbre de colgar bolsas de agua

en el exterior de las viviendas para ahuyentar las moscas.

De hecho, se trata de un sistema que sólo funciona con las moscas domésticas,

dado que de los insectos que podemos encontrarnos cerca de las casas,

son las que tienen un sentido de la visión más agudo.

Es precisamente esa agudeza visual la que dota de utilidad a la bolsa de agua,

ya que lo que pasa es que actúa como una lente.


Las moscas son insectos muy nerviosos,

siempre atentas a no ser cogidas de improviso por un depredador,

y sus ojos pueden detectar cualquier tipo de movimiento a su alrededor.

Si colgamos una bolsa de agua cerca de un sitio donde hay gente,

el simple movimiento de la bolsa o de la gente hace que la luz

que pasa a través de la bolsa cambie constantemente,

siendo la imagen aumentada por el efecto lente del agua, hace que la mosca

detecte movimiento y no se pose, buscando otro lugar menos peligroso.

Otros medios caseros para ahuyentar moscas son:

el olor a ajo, a cítricos, o la presencia de humo en el ambiente (por ejemplo, incienso).

¿Duermen las moscas?

Dormir consiste en reposar y dejar de comer, de beber, de cuidar a la prole,

de mostrarse, en fin, un individuo más vulnerable que nunca ante cualquier peligro,

ante cualquier depredador.

De ahí los científicos han deducido que el sueño debe de ser una muy muy importante

(¡imprescindible!) para el cerebro, pero todavía no conocemos

exactamente todos los secretos.

¿Qué animales duermen?

Que lo hacen los mamíferos, está fuera de toda duda.

Cada una de las especies de mamíferos duerme el número de horas que le pide

el cuerpo, y parece que en eso el tamaño tiene algo que ver, pues

los murciélagos marrones por ejemplo lo hacen veinte horas al día,

nosotros lo hacemos siete u ocho, a un elefante le bastan con cuatro

y las jirafas se apañan con menos de dos.

Ahora se ha descubierto que el dormir no es exclusivo de los vertebrados,

pues también compete a invertebrados como las abejas y las langostas.

De hecho… ¡cada vez está más extendida la sospecha de que TODOS los animales duermen,

desde el Homo sapiens a las moscas!

En cuanto a estas últimas, es difícil SABER a ciencia cierta

(e incluso conjeturarlo tiene su riesgo) si realmente duermen:

¿quién es capaz de hacerle un electroencefalograma a una mosca o a cualquier otro insecto?

Por eso los estudios que se hacen al respecto con la mosca

(y que no son desdeñables para el estudio del sueño en los seres humanos)

se basan principalmente en cuidadosos análisis de las observaciones comportamentales

(que han llevado a concluir con razonable certeza no sólo que las moscas

del vinagre duermen por las noches,

sino que tienen un esquema de descanso no demasiado diferente al de los mamíferos,

en tanto en cuanto más del 90% del tiempo de oscuridad permanecen posadas y en reposo)

y en los análisis bioquímicos y genéticos (verdaderamente importantes)

que se han desarrollado en paralelo al estudio del comportamiento de estos insectos.

Sobre esto último, cabe decir que la bioquímica del sueño en las moscas del vinagre

y la activación de genes por el hecho de estar dormido o despierto tiene numerosos

puntos en común con el que conocemos en los ratones experimentales.

Para conocer con más detalle sobre todo esto (el descanso nocturno de las moscas Drosophila,

demostración de que realmente permanecen dormidas durante la mayor parte de la noche),

hay que conocer los interesantísimos estudios que en su día publicaron

dos grupos de científicos: J. Hendriks y sus colaboradores

en la revista Neuron y Giulio Tononi y sus colegas en la revista Science.


Ahora sabemos que las moscas…

Después de cinco minutos de reposo en la oscuridad,

resultan más difíciles de asustar que cuando no están descansando

(el estímulo necesario para despertarlas cuando llevan un buen rato dormidas,

debe ser de una intensidad considerable).

Descansan diez horas por la noche, y si se las impide dormir, en las 24 horas

siguientes intentan recuperar el sueño perdido, igual que procuramos

hacer los humanos y, al igual que los humanos, del dormir poco

y mal surgen patologías que demuestran la necesidad de esta actividad fisiológica.

Si las moscas toman cafeína, duermen mal; si toman hipnóticos duermen mucho.

Las jovencitas (menos de tres días de existencia) pasan la mayor parte del tiempo dormidas;

las jóvenes y adultas descansan un tiempo razonable;

las ancianas (33 días o más), apenas duermen. En general,

es un esquema no demasiado diferente del de los mamíferos.

Pero… ¿Por qué se investiga con moscas para saber del sueño de los humanos?

Porque a pesar de que hace casi 600 millones de años que nuestros ancestros

humanos se distanciaron de las moscas, ya hemos dicho que las diferencias

entre ambas especies, en cuanto a lo que al descanso concierne,

no parecen ser tan diferentes, y la genética de las moscas del vinagre

es muy bien conocida y se puede actuar sobre ella con poderosas herramientas,

y la facilidad de cultivo y de reproducción de ellas permite estudiar las variaciones

que se producen en varias generaciones en muy poco tiempo.

Se convierten, por tanto, en un modelo experimental muy interesante

para analizar los mecanismos íntimos del sueño de los mamíferos.

Quizás, incluso, sirvan para probar terapias contra las patologías

del dormir antes de hacer pruebas en los mamíferos y,

tal vez, el modelo hasta permita contestar a la pregunta ¿para qué sirve dormir?


A medida que han ido evolucionando todas las especies animales,

lo ha ido haciendo también su sueño.

Por ejemplo, el de los humanos no sólo presenta sueño de ondas lentas,

sino también otras fases cuando los ojos realizan movimientos

rápidos y cuando sueñan. El movimiento rápido de ojos, o sueño REM

(Rapid Eye Movements), generalmente llega más tarde, después de períodos

de un intenso sueño de ondas lentas.

Otros mamíferos también experimentan una mezcla de sueño

REM y no REM, al igual que los pájaros.

Las moscas del vinagre no parecen andar muy lejos.

La hipótesis es que sus neuronas se parecen a las humanas

en que ambas producen, durante parte de la noche, esa actividad eléctrica

de baja frecuencia que llamamos sueño de ondas lentas;

las moscas son, según el investigador Marcus Frank,

“animalillos que parecen disfrutar de episodios oníricos”

. Está claro que si se termina de demostrar que el sueño se da tanto

en vertebrados como invertebrados,

el corolario sería que dicha actividad surgió muy temprano

en la historia de la evolución animal.

 


Las moscas… ¿hacen pipí, caca, se tiran pedos?

Mosca machoLa digestión seacompaña a menudo de flatulencias,

y las moscas no constituyen la excepción a la regla:

se tiran pedos como el resto de animales.

No parece que se pueda realmente decir que las moscas hacen pis.

No les faltan los riñones, que son cuatro tubos largos llamados de Malpighi,

que se extienden por toda la cavidad abdominal y está bañado por la hemolinfa.

Una única fibra muscular se envuelve alrededor de cada tubo

 lo que le permite moverse dentro de la cavidad.

Estos tubos delgados que se extienden por todo el cuerpo

están involucrados en el proceso de excreción y su posición suspendida

en la hemolinfa les permite filtrar y purificar la hemolinfa que las envuelve.

El filtrado es rechazado en el colon y cuando alcanza el recto,

el agua y las sales minerales esenciales son reabsorbidas,

dejando atrás los residuos nitrogenados,

que se liberan junto con las heces o defecaciones por el ano.

Estos excrementos, pues, están bastante secos porque antes de salir

han perdido su humedad gracias a la reabsorción del agua por las paredes del recto.



¿Cómo depositan las moscas sus excrementos en el techo, sin que caigan al suelo?

La explicación está ligadaa las patas traseras.

Cuando surge una necesidad urgente, la mosca las repliega,

arquea su abdomen hasta que su recto toque el techo

 Expele entonces su excremento haciéndolo pegar al techo por simple contacto,

bajo la forma de pequeñas deyecciones redondeadas de color marrón.

Cómo distinguir si una mosca es macho o hembra

Mosca machoMosca hembra La hembra tiene un tamaño mayor,

y su abdomen es más generoso, sobre todo cuando alcanza

la madurez sexual y se llena de óvulos listos para ser fertilizados.

De todos modos, la forma tal vez más fácil de distinguir los sexos

—si se tiene buena vista, claro— es observar la distancia entre los ojos:

en la hembra es significativamente mayor que en el macho

 


 

Una mosca rara, rara, rara

En octubre de 2009 saltó la noticia científica de que se había descubierto en una mina

del Valle de Hukawng, en Myanmar (nombre oficial de Birmania desde 1989),

una pequeña joya cargada de información sobre los ecosistemas boscosos

asiáticos más antiguos y sobre las criaturas que en ellas habitaban:

un trozo de ámbar de entre 97 a 110 millones de años de antigüedad

(finales del Cretáceo Inferior), y en la cual había quedado atrapada y fosilizada

una mosca primitiva con la extraña destreza visual de contar nada menos que con cinco ojos

para controlar perfectamente a los depredadores que pudieran acercársele

(además de tener dos grandes ojos compuestos, como los de los insectos de ahora,

la criatura estaba dotada de una protuberancia alargada sobre el tope de su cabeza,

a la manera de un cuerno o una bocina, sobre la que descansaban

otros tres ojos).Mosca rara, rara, rara

Todo eso le hace asombrosamente único en el mundo de la Biología:

«Ningún otro insecto descubierto jamás tiene un cuerno como ése,

y no hay ningún animal con un cuerno que tenga ojos en la parte superior»,

aseguró el investigador George Poinar (hijo), profesor de zoología en la Universidad

Estatal de Oregón. El experto, que publicó un estudio al respecto

en la revista Cretaceous Research, cree que la finalidad del cuerno

era sostener los ojos en lo alto para detectar cualquier peligro como cucarachas,

mantis o lagartos que vivían en las selvas de la antigua Birmania

y podían ver en la mosca un buen almuerzo.

Mosca rara, rara, rara Pero a pesar de ese ingenioso mecanismo de defensa

la mosca estaba al parecer en un callejón evolutivo sin salida,

y por eso desapareció cierto tiempo después.

Quizás es que su colección de ojos solo le resultó útil en la época en la que las flores y plantas eran pequeñas, pero cuando con el tiempo las flores evolucionaron hacia un aumento de tamaño, el insecto perdería su ventaja y acabó extinguiéndose.

Por si al bicho le faltara todavía un poquito de gracia

 también tenía otras características muy inusuales:

unas larguísimas patas que la habrían ayudado

a moverse sobre las flores,

una antena de forma muy extraña y unas mandíbulas

sumamente pequeñas

que la habrían obligado a contentarse

con mordisquear partículas

muy pequeñas de alimento, como granos de polen.

Esta mosca rara, rara, rara, este capricho

de la evolución nunca antes observado,

se ha bautizado con el nombre de Cascoplecia insolitis

(para los amigos, sencillamente mosca unicornio)

y ha obligado a crear una nueva familia sólo para ella.

"Si sólo hubiéramos visto las alas de este insecto,

le habríamos juzgado

similar a otras moscas de la familia Bibionomorpha",

señaló George Poinar (hijo).


Papas con moscas

Papas con moscasBuena parte de las recetas

populares de la cocina andaluza

actual tienen su origen en los inventos que

se hacían en las casas cuando no

sobraba el dinero y había que alimentar a

toda una familia (por ejemplo, en la Postguerra).

Son platos con poca carne, poco pescado y muchas hortalizas,

que entonces estaban bastante más baratas que ahora.

La siguiente receta no por barata es menos deliciosa.

Tiene el llamativo nombre de papas con moscas

y la está popularizando Paco Vázquez,

un cocinero de Conil de la Frontera, en Cádiz,

si bien el verdadero mérito es de su madre, María Pérez,

que cocinó tantas veces el plato en el campo cuando

no tenía para meter en el puchero más que los ingredientes de que constaba la receta.

- INGREDIENTES:

* Patatas.
* Tomates rojos maduros.
* Cebolla.
* Pimiento verde.
* Ajo.
* Aceite de oliva.
* Sal.
* Orégano.
* Agua.

ELABORACIÓN:

- Se corta en trozo pequeños el pimiento verde,

la cebolla y se pica el ajo.
- En una olla se colocan estos ingredientes y

se dora un poco la verdura en aceite de oliva.
- Se incorporan un par de tomates maduros sin piel

y se rehogan un poco.
- Se incorporan entonces un par de patatas peladas

y tronzadas y se cubre de agua el guiso.
- Salamos y añadimos un par de cucharadas de orégano.
- Cuanto estén tiernas las patatas se sirve el plato caliente.

El nombre de papas con moscas se debe a que

las hojas de orégano secas, el único ingrediente

extra que tenía este sencillo guiso de verduras,

tienen cierta similitud con las alas de las moscas.

 


Papas sin moscas

Santiago Camacho: “Biografía no autorizada del Vaticano”:

Pío XII (1876 - 1958, papa desde el 2 de marzo de 1939) fue un papa fuerte y con gran carisma personal que condujo la Santa Sede y a la Iglesia Católica con el rigor y la autoridad de los papas-reyes de antaño. Los burócratas de la Santa Sede tenían que arrodillarse si recibían una llamada telefónica del pontífice, el personal de servicio debía cumplir sus tareas en el más estricto silencio y los jardineros se escondían tras los arbustos si el Santo Padre salía a dar un paseo por los jardines.El papa Pío XII

De Pío XII también habría que destacar su carácter marcadamente hipocondríaco, era un enfermo imaginario que trajo de cabeza a cuantos doctores le trataron. Y cabe decir que durante las audiencias y para no contagiarse con ningún germen, acostumbraba a usar de los pañuelos que, impregnados de antiséptico, discretamente le pasaba su ayudante, la madre Pasqualina (quien le conocía muy bien).

¿Más rarezas? La de ahorrarle gastos a la Iglesia apagando las luces o escribiendo en los sobres usados hasta su última voluntad.

Y además… ¡su obsesión de matar moscas e insectos! Los jardineros vaticanos de Pío XII tenían como dedicación preferente la de exterminar —en la medida de lo posible— todos los bichos, de forma que el Papa no se encontrara ninguno, ya que los detestaba profundamente, sobre todo las moscas. El Papa tenía auténtica fobia a las moscas, de las que pensaba que eran los agentes transmisores de casi todas las enfermedades habidas y por haber. Los visitantes de la Santa Sede se sorprendían al descubrir que no había rincón ni instalación que no contase con su trampa de papel matamoscas, colocada por orden expresa del pontífice.

 

somos dos extraños que nos conocemos muy  bien..

somos tan parecidos y a la vez tan diferentes...

Tú eres quién eres,cuando nadie te mira..

No creas todo lo que dicen de mí,En realidad

es mucho peor...

Dios es la luz enmedio de tu oscuridad

(blog puesto en agosto 2011)


 


 

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Comentario por Andréss el agosto 27, 2011 a las 4:10am
buenisimoo!!

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