*5 rasgos en común que tienen los manipuladores*7 maneras de identificar a un maestro de la manipulación *

Las personas malas no son realmente malas si no que se cansaron de ser la victima, de siempre ser el herido, de siempre ser la herida, son así porque no vieron otra salida

https://enequilibriofisicoemocional.com/wp-content/uploads/2018/03/victimista.jpg

Lo peligroso de las personas manipuladoras, es que no suelen tener ningún tipo de escrúpulos.

Cuando detectan a una potencial víctima, buscan de inmediato sus vulnerabilidades para explotarlas y sacarles algún tipo de provecho mediante la manipulación emocional.

Esto lo hace de manera paulatina, envolviendo poco a poco a las personas con palabras y actos de pretendida empatía, que solo son herramientas de las que se valen para lograr sus nefastos propósitos.

Aunque estemos conscientes del daño que un manipulador puede traer a nuestras vidas, no es tarea sencilla identificarlos y detectar si nos encontramos frente alguno de ellos.

Afortunadamente, existen algunos indicios bastantes claros que los delata, y a los cuales hay que permanecer atentos; para evitar caer en sus redes y escapar a tiempo de sus malas influencias.

Estos son los rasgos más comunes que presentan las personas manipuladoras:


1. Son hábiles oradores

Los manipuladores manejan con eficacia el don de la palabra.

Le dan vueltas a todo con suma habilidad y siempre a su conveniencia, logrando embaucar a su víctima a través de la distorsión de las ideas y de su explotación emotiva.

Toda su actividad se centra en dominar la situación y obtener beneficios o algún tipo de rendimiento; siempre a consta de sus víctimas.

Para ello, se dan la tarea de crear adrede un desbalance de poder; que les permite explotar a la otra persona sin que este hecho se haga evidente para su víctima.


2. Nunca se da por satisfecho

La persona manipuladora no se sacia con facilidad y siempre está pidiendo y exprimiendo sin cesar.

Su conducta tiene que ver más con la satisfacción de su propio ego, a través del cual logra la total manipulación de su víctima.

Esto lo hace sentir que tiene absoluto control sobre ella y que puede explotarla a su antojo hasta llegar al límite, exigiendo cada vez más y más, hasta lograr el quiebre emocional.


3. Se hace pasar por víctima

Este es el papel preferido que suele interpretar de manera impecable el manipulador.

Es una especie de chantaje emocional en el cual el manipulador resulta ser la víctima y tú el victimario.

Pregonan que su situación obedece al mal proceder de otras personas y que son el blanco de sus injusticias.

Con esta conducta, logra despertar el sentido de lástima de las personas.


4. Presenta una imagen de necesitadx

Los manipuladores se presentan como una persona débil de espíritu, que requieren con urgencia de apoyo y dependen de manera absoluta de los demás.

Pero detrás de esa careta de cordero en realidad se oculta un lobo manipulador, que explota tus buenos sentimientos hasta que te sientas responsable de su persona; esto es sólo un táctica para conocer cómo actúas.


5. Miente con facilidad

Tiene una extraordinaria facilidad para mentir, sin que lo delate algún gesto o el tono de su voz.

Es un mitómano con todas las letras.

El nivel es tal, que en algunos casos llega a convencerse de sus propias mentiras lo que las hace aun más creíbles.

Esa es la razón por la cual recurre a ella en todas las etapas del proceso manipulador, hasta que alcanza sus objetivos.

Al carecer de escrúpulos, pretende hacer creer que sus mentiras no tienen mayor importancia y que no fueron dichas con mala intención; cuando estas quedan en evidencia.


Detalles que no debes pasar por alto

Para que exista un manipulador, debe existir también una víctima manipulada. Si permites que un manipulador recree en ti sus artimañas, tendrá el terreno abonado para lanzar sus redes.

Las personas manipuladoras desvalorizan por completo a sus víctimas, por lo que se debe evitar a toda costa, convivir con ellas.

Martin Garello Fundador de Vida Lúcida. Escritor y Editor con la publicación de 2 libros hasta la actualidad. Apasionado por la Psicología y el desarrollo personal

Imagen relacionada

https://pm1.narvii.com/6321/1084754f6dda6a957680843b5addce0ee5a5a2ee_hq.jpg

Resultado de imagen de para la persona manipuladora todo el mundo es traidor pinterest

Imagen relacionada

7 maneras de identificar a un maestro de la manipulación

La manipulación está a la orden del día en el mundo actual. Se manipula desde el poder, se manipula desde los medios de comunicación y, cómo no, también se manipula en las relaciones interpersonales. De hecho, con cierta frecuencia nos encontramos con verdaderos maestros de la manipulación en nuestro entorno diario.

La manipulación es una forma de chantaje emocional. Se pone en marcha una conducta para inducir al otro a que piense, sienta o actúe, sin darse cuenta, de la forma en que el manipulador quiere que lo haga.

Y ese es precisamente el gran problema de la manipulación: se trata de una conducta encubierta, que no siempre es detectable para quien es víctima de ella. De ahí que muchos muerdan el anzuelo y terminen permitiendo que los manipuladores se salgan con la suya.

Por eso es muy importante aprender a identificar las tácticas que utilizan los manipuladores. Enseguida te exponemos 7 maneras de identificar a un maestro de la manipulación.
Te hacen sentir culpable y no sabes por qué

Un maestro de la manipulación acude a la victimización constantemente. Es muy probable que tengan un “trauma tipo comodín”, es decir, algún episodio difícil de su vida que siempre expone como justificación para lo que hace de manera incorrecta.

La “infancia difícil”, los “hijos ingratos”, la “mala suerte” y otras fórmulas por el estilo son las favoritas de ellos. Lo que los descubre es que exhiben con cierto orgullo esas cicatrices emocionales y hasta terminan ufanándose de ellas.

Si, por ejemplo, les reclamas por su falta de consideración, te responden diciendo algo como “Tú te enojas porque no soy detallista, pero yo tuve que soportar un padre que me abandonó cuando tenía tres años.” Así te desarman. ¿Quién va a ser tan insensible como para hacerle reclamos a alguien que trae encima semejante trauma? Así es su juego.
Te amenazan con sutileza

Amenazar indirectamente es una de las tácticas más recurrentes entre los manipuladores. La han usado y la siguen usando desde los grandes líderes hasta los pequeños tiranos domésticos, pasando por los avezados publicistas. Esta táctica consiste en prever el peor desenlace posible, como consecuencia de alguna de tus conductas.

“Si sigues comiendo de esa manera, en menos de 6 meses estarás como una ballena”. No quieren que comas y probablemente no tienen ningún argumento médico para certificar lo que están diciendo, simplemente desean que no actúes así.

Tal vez les molesta lo feliz que te ves al comerte un delicioso helado, o creen que estás gastando demasiado dinero común en comida. Pero no te lo dicen abiertamente, sino que se limitan a anunciarte una hecatombe.
Descalifican lo que haces, a través de sarcasmos

Si algo detestan los manipuladores es la comunicación directa. “No te dicen perro, sino que te ofrecen un hueso”, dice el adagio popular. Por lo general utilizan el sarcasmo para ridiculizarte o minimizar el valor de tus pensamientos, sentimientos o acciones. El manipulador quiere que los demás se sientan inseguros e inferiores.

Un ejemplo de esto es cuando te envían un mensaje aparentemente amable, pero que encierra un contenido bastante agresivo: “Tal vez si leyeras un poco más podrías tener amistades más selectas”. Traducido quiere decir: “Eres una persona inculta y por eso tus amigos son unos pobres diablos”.

La víctima del manipulador llega a veces a creer que este tipo de apreciaciones son formas de ayudarle a ser mejor. Nada más falso. Cuando alguien quiere ayudar a otro emplea una comunicación directa y sincera. Además, no lo descalifica, sino que le aporta una contribución concreta.
Casi siempre son encantadores

Los manipuladores típicos saben que “al caballo se le acaricia para montarlo”. Normalmente comienzan su faena mostrándose agradables y maravillosos. Te llenan de halagos y dan muestras de tener gustos exquisitos, conversación súper entretenida y gran “sensibilidad” frente a tus expectativas.

Ese es el primer acto. En el segundo acto, las cosas comienzan a cambiar. Cuando ya te tienen convencido de lo buenas personas que son, pasan a cobrarte con manipulaciones todo ese despliegue de encanto.

Han lanzado sobre ti una especie de red de seducción y tú quedas como impedido para evaluarlos objetivamente. Verás con buenos ojos lo que hacen y aunque de cuando en cuando te asalten las dudas, esa persona siempre encontrará la manera de recordarte que “no se puede pensar mal de alguien que es en verdad fantástico”.
Se autoproclaman jueces de tu vida

Sin saber cómo, de pronto el manipulador se convierte en una especie de “guía espiritual” para tu vida. Son extremadamente hábiles diciéndoles a los demás cómo deben vivir, aunque ellos mismos no pongan en práctica todo aquello que pregonan.

Te dan consejos o te exponen grandes máximas filosóficas. Te indican lo que debes hacer, paso por paso. Si no resulta, te culpan a ti. Él te dijo lo que debías hacer, allá tú si no seguiste al pie de la letra las indicaciones que tan generosamente te ofreció.

Un buen amigo, un buen consejero, no te dice lo que debes hacer. Más bien te ayuda a que tú lo descubras, porque cada quien es diferente y la respuesta que es válida para “A”, quizás no lo sea para “B”. Quien te quiere bien, te quiere libre, no dependiente.

Son hábiles para hablar y también para cambiar de tema

Los maestros de la manipulación suelen ser también maestros en el arte de la palabra. Utilizan discursos floridos y fluidos. Tienen siempre a mano algún argumento sorpresivo o ingenioso, aunque se base en la mentira.

Si te ridiculizan, diciéndote por ejemplo “Con ese vestido te ves como un pingüino” y te molestas, enseguida añadirán “Lo siento, no pensé que fueras tan sensible a las bromas”. Sí o sí, ellos ganan siempre. Son unos magos para hacerse los tontos.

Si los confrontas, probablemente no te responden. Desvían la conversación hacia otros temas y cuando menos te das cuenta, están hablando de asuntos que nada tienen que ver con lo que le reclamaste inicialmente.
“Voltean la torta” con facilidad

“Voltear la torta” quiere decir que ellos rompen el vidrio, pero eres tú quien termina pagándolo y ofreciendo excusas. Un ejemplo muy clásico de esto es el marido al que su mujer ha pillado siéndole infiel.

Cuando la mujer saca la factura del motel que encontró en uno de sus bolsillos, él se enfurece y le reclama por vigilarlo y por fisgonear en sus objetos personales. Le lanza una larga perorata sobre la importancia de la confianza en una relación y sobre el respeto de los espacios.

Al final, la mujer se siente tan equivocada que termina pidiéndole perdón por ser tan “controladora” y el tema de la infidelidad acaba pareciendo un malentendido que jamás habría tenido que producirse.

Imágenes cortesía de Art PK, Holly Clifton-Brown

Resultado de imagen de para la persona manipuladora todo el mundo es traidor pinterest

Visitas: 160

Etiquetas: 5, Si, a, abonado, artimañas, completo, común, con, convivir, costa, Más...debe, desvalorizan, el, ellas., en, evitar, existir, lanzar, lo, los, manipulada., manipuladores, para, permites, por, que, rasgos, recree, redes., se, sus, también, tendrá, terreno, ti, tienen, toda, una, víctima, víctimas

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social para añadir comentarios!

Participar en Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social

© 2004 - 2019   Anundis.com :: Discapacidad :: Red Social   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio