Información
En su condición de persona con movilidad reducida (PMR), USTED puede disfrutar de las ventajas de viajar en avión. La mayoría de los servicios que precise le serán ofrecidos sin coste alguno, por ejemplo asistencia al embarcar; pero siempre es conveniente que se asegure, cuando haga la reserva, de que no le cobrarán por un servicio extra.


Para asegurarse de que todo transcurre sin contratiempos y de que su viaje será tan placentero y confortable como sea posible, le indicamos algunos puntos que deberá observar:

1.- Asegúrese de que dispone de toda la información necesaria antes de finalizar la organización del viaje.


2.-Sea realista sobre sus propias necesidades, especialmente si no puede caminar largas distancias sin ayuda. Las distancias entre los mostradores y las puertas de embarque pueden ser muy largas.


3.- Determine la compañía aérea o el tour operador que mejor se ajuste a sus necesidades.

4.- Contacte con ellos para asegurarse de que saben y entienden sus necesidades particulares.

5.- No de por hecho que va a encontrar ayuda "improvisada". El mejor enfoque es la petición de asistencia con antelación.

6.- No de por supuesto que el personal sabe cual es la mejor forma de levantarle o trasladarle. Si no se lo preguntan dígalo USTED.

La compañía aérea tiene responsabilidades hacia USTED como pasajero. Ambos deben cooperar para que el viaje para que el viaje sea lo más cómodo y plácido posible.


Según los convenios internacionales, la indemnización por pérdida o daños a su equipaje personal (incluida la silla de ruedas), se calculará sobre la base del peso del objeto(s) no de su valor. Antes de viajar deberá asegurarse de que su seguro de viaje cubre su equipo de movilidad. Es posible que necesite una cobertura adicional.




Asistencia

En su ciudad habrá diversas organizaciones especializadas que pueden informarle sobre los servicios que le ofrecen los diferentes aeropuertos y las compañías aéreas. Normalmente, tienen experiencia en tratar a personas con movilidad reducida y pueden ofrecerle información sobre los servicios disponibles. También es posible que puedan organizarle su viaje directamente.




Prestaciones que puede necesitar

Las compañías aéreas utilizan unos códigos, reconocidos internacionalmente, para identificar el nivel de asistencia que tienen que prestarle a un PMR en cada caso. Se adjunta a este folleto una copia de los citados códigos.

Las preguntas que le haga su agencia de viajes o la compañía aérea, le pueden parecer un poco indiscretas, pero son necesarias para asegurarse de que recibe el tipo de servicio que USTED precisa. Estos son algunos ejemplos de las preguntas que le pueden hacer:

1.- ¿Qué discapacidad tiene?

2.- ¿Puede USTED caminar por el terminal del aeropuerto hasta la aeronave o necesita una silla de ruedas / vehículo eléctrico.

3.- ¿Si necesita una silla de ruedas, utilizará su propia silla?.

4.- ¿La silla es?

5.- ¿Plegable?

6.- ¿Con batería?

7.- ¿Necesita que la compañía aérea le facilite una persona para desplazar su silla de ruedas?

8.- ¿Puede subir y bajar las escalerillas del avión o necesita ayuda para embarcar y desembarcar?.

9.- ¿Puede trasladarse desde una silla de ruedas al asiento de la aeronave sin ayuda?

10.- ¿Puede caminar dentro de la aeronave o necesita utilizar una silla de ruedas de cabina?.

11.- ¿Necesita saber si la compañía aérea le facilitará un aseo accesible con silla de ruedas?.

12.- ¿Qué clase de asistencia necesitará, si es que la necesita, durante el vuelo? . En caso afirmativo, especifíquelo. La compañía aérea no puede ayudarle con la comida, ni levantarle, ni con la comunicación, ni con la medicación, tampoco llevarle al aseo. Si necesita ayuda para todas estas cosas, es necesario que lleve un acompañante.

13.- ¿Qué asiento prefiere? ( siempre que la normativa sobre seguridad en vuelo lo permita).

14.- ¿Lleva consigo algún equipo médico?

15.- ¿Es asmático o tiene alguna dificultad para respirar?

16.- Si padece alguna enfermedad importante, debe ponerse en contacto con la compañía aérea y es posible que sea necesario presentar un certificado médico de: " apto para volar". En el aeropuerto podrían solicitarle la confirmación de que puede volar.



Reserva


La Normativa aeronáutica limita el número de PMRs (personas con movilidad reducida) que pueden viajar en una aeronave; esta limitación está en función del tamaño de la aeronave y del nivel del servicio que solicite el pasajero. Haciendo la reserva con antelación, puede estar seguro de que USTED no será uno de los pasajeros que se quede en tierra.


Le ACONSEJAMOS que haga su reserva, cuando sea posible, con siete días de antelación, y con 48 horas como mínimo antes de iniciar su viaje. Esto le permitirá asegurarse de que la asistencia que precisa estará disponible.

USTED PUEDE:

Realizar su reserva en:

Su agencia de viajes

Un punto de venta de billetes de una compañía
Reservar cualquier tipo de billete por ej: tarifa económica, preferente, apex etc. pero recuerde que no todas las clases de billetes podrán ofrecerle el nivel de servicio que precisa. Por ej: si necesita más espacio entre butacas la tarifa económica no se lo podrá ofrecer.

USTED DEBE:

Comunicar cuales son sus necesidades para viajar de forma que puedan incluirlo en su reserva.

Comprobar que han recogido toda la información y asegurarse que la asistencia solicitada está anotada en su reserva.

Comunicar lo antes posible la Cancelación de su reserva, si no puede realizar el viaje, porque de esa forma otra PMR puede ocupar su plaza.



Embarque y desembarque


Si la planificación de su viaje es correcta, todo lo que necesita lo encontrará de acuerdo con su reserva.

Si utiliza una silla de ruedas:

Si es plegable ésta podría ser almacenada en la cabina de pasajeros si hay espacio para ello.

Si es con batería irá siempre en la bodega de la aeronave.
Lo más frecuente es transportar su silla de ruedas en la bodega

En el Aeropuerto las compañías aéreas le permitirán permanecer en su propia silla de ruedas hasta llegar a la puerta de la aeronave siempre y cuando la silla sea manual y en el traslado no sea necesario subir y bajar escaleras, lo que podría suponer un riesgo para el personal, pero no debe preocuparse, si esto no es posible, la Compañía aérea le pondrá una silla para su traslado.

La Compañía aérea le entregará su silla de ruedas al llegar a su destino



A bordo


Asegúrese de que tiene toda la medicación necesaria en su equipaje de mano y compruebe que dispone de cantidad suficiente en caso de retraso.


Si necesita una silla de ruedas a bordo de la aeronave, deberá haberla solicitado al hacer la reserva.


Si padece una minusvalía sensorial, el personal de la compañía aérea deberá acercarse a USTED y ofrecerle el adecuado nivel de asistencia durante el vuelo. Por ejemplo, deberán explicarle los procedimientos de emergencia y ayudarle con los envases de las comidas.



Si padece insuficiencia respiratoria y necesita oxigeno suplementario durante el vuelo, la compañía aérea le facilitará oxigeno a bordo. Algunas compañías aéreas le cobrarán por este servicio, pero no está permitido que lleve su propio oxigeno. El oxigeno en casos de emergencia le será suministrado por la compañía aérea.


Si viaja con su perro lazarillo éste podrá embarcar con USTED sin cargo adicional alguno



Al final del viaje


Si la compañía aérea cubre todas sus necesidades, de acuerdo con su reserva, su viaje será tan confortable como el de cualquier otra persona. Pero si surgen problemas, es conveniente que lo notifique inmediatamente a las autoridades competentes.


Si ha tenido problemas durante su viaje podrá presentar una reclamación utilizando las Hojas de Reclamaciones de la Compañía en la que ha volado o las Hojas de Reclamaciones del Aeropuerto por el servicio ofrecido por el Aeropuerto.



Códigos de las compañías aéreas

WCHR


Pasajeros que necesitan ayuda durante el traslado entre la aeronave y la terminal, autosuficientes para embarcar y para desplazarse dentro de la aeronave

WCHS


Pasajeros que necesitan ayuda durante el traslado entre la aeronave y la terminal y para embarcar, autosuficientes dentro de la aeronave

WCHC


Pasajeros privados de cualquier movilidad y no autosuficientes. Debe ser acompañado/a a su asiento y necesita ayuda personal completa, si el viaje dura más de 3 horas, se exige un acompañante a cargo de la persona en cuestión.

DEAF

Sordo

BLND

Impedimentos visuales

DEAF/BLND

Se exige un acompañante a cargo de la persona en cuestión

STCR

Pasajero en camilla

MAAS

Necesita asistencia

WCHP (Todavía no está internacionalmente reconocido)


Pasajero que necesita ayuda para llegar a su asiento y que se puede mover dentro de la aeronave con la ayuda de una silla de ruedas de a bordo, autosuficiente en sus cuidados personales.



Centros de información y páginas Web

CENTRO ESTATAL DE AUTONOMÍA PERSONAL Y AYUDAS TÉCNICAS (CEAPAT).

C/ Los extremeños s/n. 28028 MADRID. Tel. 913807320 Fax. 917784417


CENTRO ESPAÑOL DE DOCUMENTACIÓN SOBRE DISCAPACIDAD DEL REAL PATRONATO.

C/ Serrano, 140 28006 MADRID. Tel. 914115500 Fax. 914115502

INSTITUTO DE MIGRACIONES Y SERVICIOS SOCIALES (IMSERSO).

C/ Ginzo de Limia, 58 28029 MADRID. Tel. 913478916

ALPE. "TURISMO PARA TODOS"

C/ Casarrubuelos, 5 28015 MADRID. Tel. 914480864 Fax. 915942328

SERVICIO DE INFORMACIÓN AL DISCAPACITADO

http://sid.usal.es

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Respuestas a esta discusión

Autor: Reciclator

"La verdad es que mi experiencia no me habla muy bien de los aviones. En junio viajé en avion, y fue toda una odisea. Cuando llegue al aeropuerto y le dije a la chica que iba en silla de ruedas y que no me movia, que por favor me pusiera en un asiento que estuviera lo mejor posible, y que la silla no la metieran en la bodega, sino en un sitio que hay especial, para cosas fragiles. Pues bien, la chica de muy malas maneras, me dijo que ella sabía perfectamente lo que tenía que hacer.
Nada subi al avion, me pusieron en la silla esa que te ponen para pasar por los pasillos del avión, y como es tan estrecha, y además no tiene laterales ni nada, tienen que meterte con cuidado, pues los españoles ( algunos) son muy burros, me dieron un golpe tremendo, del cual cuando llegué al hotel me vi un hematoma enorme, los tenía que haber denunciado, pero no tuve tiempo, pues fui al extranjero a una competición e ibamos con el tiempo justo.
Luego la silla me la iban a llevar a la bodega, y una vez alli en el avión insisti en que alli no, que me la romperian, pues despues de quejarme, la pusieron alli, asi que mi silla no se hizo nada afortunadamente, pero la silla deportiva de uno de mis compañeros,se la metieron en la bodega, le partieron la parte de atras, menos mal que allí, se la soldaron.

A la vuelta fue totalmente diferente, en Gales, pese a la dificultad por el idioma, no tuve nada que decir, me trataron genial, tienen ya previsto, lo de las cosas fragiles, cuando vas a embarcar, la metes en un sitio diferente, y además me pusieron en un asiento al lado del pasillo, mucho mas amplio, en España, me pusieron al lado de la ventana, tuve que ir dando saltitos para entrar hasta alli, despues de haber dado el golpe.
Y por supuesto los asientos que hay nada mas entrar, que no tienes ninguno delante, ahi no te dejan entrar, porque dicen que es por motivos de seguridad, en caso de emergencia, es decir que si el avion se cae, tu vas con el avión, pues te ponen en el peor sitio para sacarte, en caso de emergencia.
En fin, conclusión, un desastre, que no te fies de nada, y mires con detalle todo cuando vayas al aeropuerto, y si haces un viaje largo, ya sabes que no puedes ir al aseo, entre otras cosas porque tampoco entras, asi que ese dato tienes que tenerlo en cuenta."


"Algunos aviones tienen un lugar donde guardar las sillas en cabina (una especie de container pequeño que suele estar situado cerca de alguna de las puertas laterales o detrás de los ultimos asientos) depende del modelo de avión y de la linea aerea.
En ocasiones puedes viajar en 1ª sí surge algun problema como que la silla "Nº 1" (se llama asi) no quepa por el pasillo del avion, increible ¿verdad?, pues pasa.
Alguna vez me lo han ofrecido sin yo haberlo pedido pero no es lo habitual y mucho menos si ya estas en el avion y desde luego no me ha pasado nunca con Iberia.
Busca "un chaqueta roja" (creo aquí se llaman así) es un public relations, por si necesitas algo especial.
Si viajas con Iberia y vas acompañada intenta que esa persona sea quien te ayude a trasladarte de asiento si no puedes hacerlo tu sola. La profesionalidad del personal de esta compañía depende del aeropuerto, en Malaga tambien es de pena."


"Siempre recibí un trato correcto. Efectivamente no les gusta que les digas lo que tienen que hacer sobre todo porque siguen el guión de unas preestablecido pero si lo comparamos con otros transportes, autobuses, ferrocarril o barco, es incomparablemente mejor.

Desde luego no recibes un trato exquisito, pero supongo que los verticales tampoco, muchos se quejan de que son tratados con poca sutileza pero yo no creo que a los discapacitados se nos deba tratar de un modo especial sino igual, es decir normal, es decir ni bien ni mal, o sea, como a todo el mundo.

En http://www.minusval2000.com/version3/ocio/viajar_en_avion.html tenéis más información. Pero en general pienso que el servicio dado por las compañías aeronáuticas a los discapacitados puede considerarse como bueno, independientemente de que se den casos determinados de signo contrario."


"En los asientos de 1ª suelen dejar el asiento del medio libre si van
agrupados de 3 en 3 ('normativa' de comodidad para business class). A mí sólo me han ofrecido esos asientos cuando los operarios meten la pata y me hacen entrar el último.

En lo que a comodidad respecta y como ya han comentado en la lista, pide en la agencia o donde sea que te pongan en los asientos de discapacitados, que lo del apoyabrazos abatible evita mucho estropicio cuando te meten a saco en los asientos. Además, si no tienes problemas para pulsarte y hacer transferencias lo vas a agradecer, ya que la altura del asiento de la silla y el asiento del avión son la misma. De todos modos los de las agencias no suelen ser muy avispados con estos temas y no controlan los asientos de este tipo de cada avión, así que no te extrañes con sorpresas de este tipo."


"Hace años que existen hay aeronaves con aseos "para personas con discapacidad", lo que ocurre es que existen algunos handicap...

1º.- Los aparatos en los que se dispone de estos servicios de aseos adaptados, suelen ser los que hacen rutas transoceánicas y muy largas, además de ser aeronaves muy grandes (con lo que eso significa).
2º.- Efectivamente cuentan abordo con una silla similar a la A-1 (estrecha), como es, con la que nos introducen habitualmente en el resto de los vuelos, con la diferencia que ésta tiene 4 ruedas y no 2.
3º.- Además, nos encontramos con el problema que (si lo necesitas) la tripulación no nos podrá trasladar de nuestro asiento a la silla y MENOS, proporcionarnos asistencia en nuestras necesidades en el interior del aseo.

Por tanto, hay que entender que estos servicios está diseñados para personas que se mueven con dificultad, pero que son autónomos o llevan un par de asistentes modelo "Rambo".


"He aquí una serie de trucos para salir airoso de tal experiencia.:

1.- Comentar nuestra discapacidad a la hora de comprar el billete ( así se preparan en términos de reserva de asiento).

2.- Ya en el mostrador de facturación del aeropuerto, obviamente, comentarlo al auxiliar que nos recoge los billetes. Normalmente nos asignará un asiento con el reposabrazos móvil, cerca de una salida de emergencia (esto ocurre 2 de 10 veces).

3.- Importante. Habrá de colocar una etiqueta identificativa de equipaje a nuestra silla de ruedas, pues figura como una unidad más de equipaje (aunque sin peso) Es importante, porque ira normalmente en bodega de carga y sin identificación, pudiendo extraviarse facilmente, con la confusión de destinos. Así mismo, a la pregunta de si podemos caminar hasta el asiento, responder en consecuencia. Recordarle también, el dar aviso informático a su compañía en el aeropuerto de destino, para que tengan previsto nuestra recepción y no nos hagan esperan innecesariamente.

4.- Teóricamente, nos advertirá del tiempo que resta para embarque, avisará a personal de aeropuerto, para tu traslado a puerta de embarque, y esperaremos por los alrededores. Siempre, embarcaremos los primeros y desembarcaremos los últimos ( si la compañía aérea es suficientemente seria ).

5.- Nos recogerán y nos acompañarán al avión a través del Finger (tubo directo) o bien mediante una furgoneta o autobús adaptado. Allí nos colocarán en una silla de ruedas muy estrecha, con la cual llegaremos al asiento asignado, en el cual también nos ayudarán a colocarnos. Pocas veces, permitirán que la silla vaya plegada dentro del avión en los espacios para la tripulación. Siempre que pueden, se excusan y la llevan a Bodega de carga. Por esto debe ir identificada.

6.- Si utilizas un cojín de aire (roho, float air, etc...) y te gusta muy inflado, deberás desinflarlo un poco antes de que el avión se eleve, ya que la diferencia de presión en la nave hará que reviente por sobre-hinchamiento.

7.- Importante. Antes de conmenzar el descenso o antes de aterrizar, comentar al personal de vuelo que si nuestra silla va en "Bodega", al llegar a destino, la tengan preparada a la salida del avión, en vez de tener que recogerla en la cinta de equipajes del aeropuerto."


"Yo he viajado bastante en avion y la verdad es que la experiencia es bastante positiva, sobre todo en barajas que a pesar de la fama que tenemos en todo para mi es de lo mejorcito y no se puede ni comparar al de bruselas y paris respecto a los servicios que necesitamos,
en barajas no te preocupes de nada, te iran a recoger los celadores que ellos se encargaran de todo, te llevan te traen te suben etc,normalmente eres el primero y el ultimo en entrar y salir del avion, iras en tu silla hasta el mismo avion en una furgoneta adaptada, la silla la meten a la bodega y no estaria mal pedirles con educacion que la traten con cuidado porque en eso si que no son demasiado apañados y como han dicho anteriormente si ves algun pequeño desperfecto en la silla presenta una reclamacion, iberia paga todo. Bueno en definitiva para mi la cosa esta bastante bien organizada."


"Yo tengo una tetraplegía c6-c7 completa desde hace 2 años y medio. He cogido varias veces el avión y mis recomendaciones son: busca siempre aeropuertos principales, el embarque que sea através de finger es lo más cómodo, en el extrajero a veces emplean un elevador, dejate llevar por el servicio del aeropuerto, además son buena gente; te colocaran en una silla especial, de reducidas dimensones, ten cuidado con el equilibrio, que te aten; solicita que seas el primero embarcar sino es un coñazo y un "espectaculo", etc"
Autor: Reciclator

El sector del transporte aéreo afronta con incertidumbre la plena integración de los turistas con minusvalías
Soltando lastres

Por Luis Valverde
Colaboración aviaciondigital.com
26/01/05, 00.00 horas


Desde hace años, las personas con minusvalías constituyen un segmento creciente dentro del panorama turístico mundial. Diversos estudios ponen de manifiesto la tendencia al alza en el consumo de productos y servicios turísticos por parte de quienes, hasta hace poco tiempo, parecía relegados a la categoría de “pasajeros de segunda”. El sector del transporte aéreo no ha permanecido indolente a los nuevos vientos. La popularización del medio, estimulada por el nacimiento de las compañías de “bajo coste” y por la proliferación de tarifas cada vez más asequibles, ha incorporado “de facto” a este mercado a un nuevo tipo de turista, ansioso por viajar, pero que arrastra tras de sí una compleja red de factores psicosociales. La dimensión del nuevo turista en este ámbito resulta fundamental, hasta el punto de que es precisamente en su seno en el que nace un concepto empleado posteriormente en áreas muy diversas: el de Persona con Movilidad Reducida o PMR.

En nuestro país, cerca de 3 millones y medio de personas padecen algún tipo de discapacidad, casi 94 de cada 1000 y cerca del 10% de la población total del Estado. El envejecimiento poblacional, sumado a la mayor siniestralidad laboral y al alto número de accidentes de tráfico, explican en buena medida estas cifras, que no difieren demasiado de las existentes en el resto del mundo, pero que nos convierten en el 5º país europeo en porcentaje de discapacitados. En la actualidad, más de 500 millones de personas en todo el planeta sufre algún tipo de deficiencia, 500 millones de clientes potenciales del sector turístico y, por extensión, del transporte aéreo.

En el marco de la Unión Europea, las cifras ascienden a 38 millones de posibles turistas, un 14,5 % de la población. Pero la magnitud del concepto de Persona con Movilidad Reducida trasciende lo cuantitativo, influyendo de manera directa en la evolución de otro concepto fundamental: el de “turismo accesible”, concebido desde sus inicios como “aquel que garantiza el uso y disfrute del turismo por las personas que presentan alguna discapacidad física, psíquica o sensorial”.“Estamos hablando de un 10% de pasajeros que empiezan a considerar que tienen un derecho a viajar equiparable al de las demás personas”, asegura José Félix Sanz, Director del Centro Especial de Empleo Polibea para discapacitados psíquicos graves. Un porcentaje creciente que está obligando al sector a replantearse su estructura y, sobre todo, su filosofía.


Aeropuertos, constructoras, aerolíneas y operadores turísticos afrontan el futuro marcados por algunas hipotecas del pasado y el presente. Cuestiones como la accesibilidad de los recintos o las facilidades que se ofertan al nuevo tipo de turista al comprar su billete (descuentos, tarifas más baratas...) evidencian los esfuerzos realizados para alcanzar el ideal de turismo accesible. En la lista de tareas por hacer, subsisten aún una serie de problemas subyacentes: la accesibilidad a los aviones, la falta de información, la ambigüedad y falta de desarrollo de la normativa vigente en la materia... Cuestiones que, en definitiva, podríamos agrupar bajo el epígrafe de una “cultura para la integración”. José Félix Sanz, resume la idea en una frase: “Falta una cultura de atención a la discapacidad, una formación por parte de la gente para que se sepa de lo que estamos hablando, para que recordemos que cada discapacitado es un mundo y que no es igual una persona ciega que una sorda o que un discapacitado psíquico”. El escenario actual invita, cuando menos, a la reflexión.

Aeropuertos accesibles, aviones incómodos

El primer círculo a la hora de analizar la relación entre transporte aéreo y pasajeros minusválidos parte de las puertas del mismo aeropuerto. Si tomamos como base el estudio de Francisco García Aznares y Guillermo López Morantes, “Situación y perspectivas del transporte público de las personas con movilidad reducida en España”, el grado de accesibilidad que presentan nuestros aeropuertos invita, cuando menos, al optimismo. Cuatro de ellos, Barcelona, Málaga, Gran Canaria y Fuerteventura, están plenamente adaptados. En el resto, los problemas de accesibilidad están salvados de una u otra forma, si bien su grado de adaptación es variable. Así, por ejemplo, en todos ellos existen aseos adaptados o algún ascensor cercano a las escaleras; aquellos que cuentan con aparcamientos, reservan plazas señalizadas para discapacitados. En cuanto a la accesibilidad exterior (aparcamientos, itinerarios peatonales, aceras con bordillos rebajados, etc.), el estudio constata una mejoría considerable, con un 80% de cumplimiento de la normativa vigente, si bien el flanco más débil sigue estando en la adaptación de los mostradores de información y facturación, en la accesibilidad de las zonas de ocio y en los sistemas de comunicación para las personas con discapacidades sensoriales (sordos y ciegos), claramente insuficientes en la mayoría de los casos. Para ser más gráficos: algo tan sencillo como disponer en el mostrador de una doble altura inferior, a 76 cm del suelo, convierte una consulta incómoda y violenta de un pasajero en silla de ruedas en una operación rutinaria. Sin embargo, la existencia de secciones de mostrador más bajas en los aeropuertos españoles es, en general, anecdótica.

Con todo, la situación que presentan las infraestructuras aeroportuarias en nuestro país resulta alentadora. El Jefe de la División de Servicios Aeroportuarios de AENA, Mariano Domingo, tiene la explicación: “Tratamos de que nuestras infraestructuras estén adaptadas, por lo que tienen en general un buen nivel. Estamos desarrollando nuevos diseños y obras de edificios terminales o de remodelaciones existentes de acuerdo al Manual Técnico para la Accesibilidad en los Aeropuertos, elaborado en 1998”. En este sentido, el tamaño colosal de este tipo de recintos, unido al hecho de estar concebidos para el tráfico permanente de carros de maletas de gran tamaño, ha favorecido la adaptación.

Cuando hablamos de aviones, el análisis cambia de manera radical. Ingenieros, tripulaciones y los propios minusválidos coinciden en destacar los escasos avances implementados por las constructoras, a fin de aumentar el confort y la ergonomía en el acceso y transporte de Personas con Movilidad Reducida. Francisco García Aznares es Ingeniero de Caminos en “Vía Libre”, empresa integrada dentro del Grupo Fundosa, dependiente de la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE). Francisco estudia y trabaja desde hace 25 años a favor de la accesibilidad en el transporte. Un cuarto de siglo que ha dado algunos frutos, aunque no precisamente en el terreno de las constructoras aeronáuticas: “Lo cierto es que, en ese terreno, no se ha avanzado nada en todo este tiempo. Hay alguna iniciativa nimia de Airbus o de Boeing, pero nada relevante que permita habilitar asientos con medidas decentes o que facilite el acceso y la movilidad en los aseos”. El propio García Aznares es uno de los representantes del Consejo Español de Representantes de Minusválidos (CERMI) que participan en la mejora de la accesibilidad de la Terminal 4 de Madrid-Barajas, un edificio faraónico que podría convertirse en referente a seguir en materia de eliminación de barreras físicas. “Se está procurando que los detalles de las medidas específicas para personas con discapacidad motora severa sean óptimos”, asegura. “Por ejemplo, que los lavabos tengan una altura variable, que haya intercomunicadores en los baños... Otras soluciones son ya imposibles de aplicar debido a que entramos tarde en el proceso”.

En cualquier caso, el contraste entre el elevado grado de adaptación de nuestros aeropuertos y la falta de medidas de accesibilidad de las aeronaves pone de manifiesto la realidad latente en la que se mueve el transporte aéreo internacional ante la importancia creciente de las Personas con Movilidad Reducida: las fallas, menos apreciables en las entradas exteriores del sistema, se acentúan una vez cruzamos la zona de facturación.

Accediendo al avión

El decálogo del Pasajero con Movilidad Reducida dice que “nunca te olvides de meter en la maleta una ración extra de paciencia, te hará falta”. Aún con su carga de ironía, el consejo se convierte en máxima en el proceso que conduce al PMR desde los mostradores de facturación hasta el interior del avión. El primero de los obstáculos reside en el número de “fingers” o cabinas telescópicas de conexión con el avión de que las que dispone cada aeropuerto. Si el acceso se hace a través del “finger”, el problema desaparece. Ahora bien, la mayor parte de los vuelos en los aeropuertos de gran tamaño obligan a transportar al pasaje en autocares hasta el aparcamiento en el que aguarda el avión y es en ese momento cuando aparece el primer quebradero de cabeza. Lo que para las compañías constituye un proceso mecánico y rutinario, resulta en muchos casos denigrante para el minusválido, debido a la falta de medios suficientes para subir al pasajero hasta el aparato.

Tal y como cuenta García Aznares, “hace 15 años Iberia implantó una solución muy inteligente que consistía en resolver el problema mediante un transelevador. Era una idea estupenda, pero que se ha ido desechando con el tiempo. En la actualidad, existen en España siete transelevadores repartidos por los principales aeropuertos, pero casi nunca se usan porque se consideran poco operativos”. En esta última coletilla reside la clave: como en otros muchos casos, lo que la tecnología avanza por una parte, queda relegado a un uso secundario, desplazado por la preeminencia de las viejas rutinas, basadas en el recurso elemental a la fuerza bruta. El resultado, añade Francisco, es poco edificante para el que, en este caso, hace de “paquete”: “Se suele preferir hacer la operación subiéndote o bajándote por la escalerilla de una forma deshonrosa, sin las mínimas condiciones de dignidad y seguridad”.

Por desgracia, los requisitos exigidos por AENA a los operadores de handling adolecen de la misma ambigüedad que caracteriza a toda la normativa sobre el trato de Personas con Movilidad Reducida, sin que se exija, en los concursos de adjudicación, un número determinado de transelevadores y sillas de ruedas. El concepto de lo “suficiente”, se deja así en manos del adjudicatario y no del adjudicador. La antítesis la encontramos en Heathrow; las autoridades del aeropuerto londinense han desarrollado una reglamentación propia, que obliga o prohíbe a las compañías de handling a utilizar unos u otros aparatos en función del pasajero y del tipo de avión. ¿Cuestión de medios o de sensibilidad?

El dilema de la “seguridad”

Si algo caracteriza a la legislación aeronáutica en materia de tratamiento de PMR es su falta de definición, su extrema sobriedad y el amplio margen que se concede a la interpretación de las compañías aéreas.

En el ámbito internacional, la Resolución 700 de la International Air Transport Asociation (IATA), así como las directrices fijadas por la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) y la Comisión Europea de la Aviación Civil (CEAC) establecen una serie de criterios de actuación según el tipo de discapacidad, recomendando limitar el número de plazas a este segmento de población por motivos de seguridad. A la ambigüedad inherente a estos textos, se suma su carácter no vinculante, por lo que hay que remitirse a la JAR-OPS 1260, dictada por las nuevas Autoridades de Aviación Conjunta (JAA) europeas para encontrar un referente legal de obligado cumplimiento. El referente se limita, eso sí, a unas escuetas líneas en las que se exige a los operadores el cumplimiento de los siguientes parámetros:

· Que establezca procedimientos para el transporte de PMR
· Que garantice que no se asignarán asientos a estos pasajeros que puedan obstaculizar a las tripulaciones en sus funciones, impedir las evacuaciones u obstruir el acceso a los equipos de emergencia.
· Que se notifique al Comandante el transporte de PMR.



Esta normativa se completa, a nivel nacional, con la Circular Operativa 04/01, impartida por la Dirección General de Aviación Civil el 22 de junio de 2000, que no hace sino añadir una serie de instrucciones más precisas. Al final, la generalidad de las normas existentes, hace que sean las propias aerolíneas las que regulen los procedimientos, a través de sus Manuales Básicos de Operaciones (MBO) y de sus Manuales de Operaciones de Tráfico (MOT). Y como no, donde entra en juego la interpretación, aparece el dilema.

El más completo de esos manuales es el de la compañía Iberia. Como norma general, el MBO de Iberia establece que el número máximo de Personas con Movilidad Reducida a bordo no podrá superar al número de personas capaces de colaborar en una hipotética evacuación. Estas personas, que deberán ser atendidas por la tripulación de cabina, podrán viajar sin acompañante siempre que se trate de pasajeros con fracturas, ancianos y convalecientes en sillas de ruedas y madres gestantes. Los hemipléjicos, parapléjicos y tetrapléjicos, así como los minusválidos sensoriales y los minusválidos psíquicos con dificultades para comprender instrucciones ante una posible evacuación, pueden viajar sin acompañante con un tope. El tope varía, entre los tres pasajeros del Airbus 319 y el MD-87 y las nueve Personas con Movilidad Reducida que podrán viajar sin acompañante en los Boeing 747, utilizados normalmente en flotas de largo alcance. Para el resto de casos y para los viajes en grupo de PMR, el Manual Básico de Operaciones de Iberia exige la presencia en el avión en un número variable de acompañantes, que será de uno por cada viajero en silla de ruedas gravemente limitado (parapléjicos, hemipléjicos..), de uno (los perros-guía se consideran acompañante) por cada fila de invidentes y que variará en el caso de las personas sordas y los minusválidos psíquicos. El máximo de pasajeros en camilla queda limitado a uno.


José felix Sanz: "El criterio seguido en las evacuaciones es el del "salvemos al más fuerte". Si eso es lo que buscamos, propongo que se vendan los billetes tras un estudio antropométrico"


Pero el verdadero problema, más allá de las limitaciones numéricas, radica en las normas de ubicación de estos pasajeros en cabina ante posibles evacuaciones. Los criterios de asignación de asientos dicen, inspirándose en las normativas aeronáuticas, que bajo ninguna circunstancia se ubicará a un minusválido en asientos situados en las filas cercanas a las salidas de emergencia, recomendando su ubicación en las zonas centrales de las secciones de cabina, entre las salidas de emergencia. Desde la perspectiva de la seguridad, la lógica de estos criterios resulta aplastante. Desde la del minusválido, la óptica es bien distinta. Julián Fernández trabaja desde hace años en el Centro de Empleo Polibea, donde ayuda a José Félix aportando su experiencia como usuario habitual del transporte aéreo. Ambos, son parte del proyecto editorial de Polibea, que ha editado ya numerosos libros, guías y folletos didácticos sobre el tema del turismo accesible. Los ojos de Julián, profundos y hermosos, adelantan la respuesta. Luego sus labios hablan: “Por cuestiones prácticas, de agilidad, puedo llegar a entenderlo, pero la verdad es que si me tocase a mí quedarme el último en una evacuación, como parte afectada, lo vería fatal”. José Félix Sanz, confidente diario de las inquietudes de muchachos como Julián, recurre a la dialéctica y nos invita a la reflexión: “Piense ahora como si usted fuese el minusválido”. Cerramos los ojos y escuchamos. “Fíjese que el criterio seguido en las evacuaciones es el criterio de la ley de la selva, el del “salvemos al más fuerte”, a los mejores de la especie. Con ese criterio, alentamos a que el más joven aparte al anciano. Si eso es lo que buscamos, propongo que se vendan los billetes tras un estudio antropométrico y que te den el asiento en función de eso”.

Ante la contundencia del planteamiento, Francisco García Aznares propone una solución alternativa: “Creo que OACI e IATA utilizan de un modo lamentable el concepto de “seguridad” en el transporte aéreo, condenando a esas personas a ser atendidos en último lugar y a ser ubicados en asientos escondidos. Deberían tener asientos en primera fila, lo más cercanos posible a las salidas de emergencia. Así, una vez evacuados esos pasajeros, los demás realizarían la evacuación más tranquilos”.

La información, asignatura pendiente

Junto a la diferente óptica de los procedimientos de seguridad a bordo de la aeronave, dos son las quejas más comunes entre los turistas que padecen algún tipo de deficiencia: la falta de información y la ausencia entre las tripulaciones de una formación adecuada en cuanto al trato con este tipo de pasajeros.

El tema de la información ha experimentado un importante avance en la última década. Numerosas asociaciones (ONCE, Polibea, ECOM, Imserso, Disc@pnet...) integradas en CERMI editan periódicamente folletos, informes y publicaciones en las que se explica, detalladamente, los pasos que debe seguir el pasajero discapacitado desde que hace la reserva del billete hasta que el avión le deja en su destino. Entre estas instrucciones, se informa al minusválido sobre cuestiones como la antelación con la que ha de realizar la reserva, la ubicación de la silla de ruedas (si es de batería, deberá ir ubicada en la bodega del avión) o las ventajas de que dispone a la hora de comprar el billete. AENA ha editado además los folletos “Derechos de los Pasajeros” e “Información para Personas con Movilidad Reducida”, que incluyen algunos preceptos legales inherentes al pasajero discapacitado.

Reflexión aparte merece la información que se proporciona a los operadores turísticos sobre el tratamiento que se debe dar a los diferentes tipos de Personas con Movilidad Reducida. Todas las compañías aéreas reservan a sus tripulaciones de cabina un entrenamiento específico en esta materia, dentro de su proceso de formación; formación relativa a la manipulación de estos pasajeros en el interior del avión, pero que ignora factores psicosociales elementales, en directa conexión con el gran problema de fondo: el componente cultural y social. “Algunas veces he tenido problemas con el material, en una ocasión me rompieron la silla y conozco más casos similares”, recuerda Julián Fernández. “El personal de tierra no es siempre consciente de lo mal que nos sienta eso, pues no valoran que la silla es tu único medio de locomoción”. En otras ocasiones, las quejas inciden en aspectos de “tacto”, fruto más bien de carencias formativas que, en general, de las buenas intenciones. Según Adela Romero, Auxiliar de Vuelo de Iberia y vocal en la Junta Directiva de STAVLA (Sindicato de Tripulantes Auxiliares de Vuelo de Líneas Aéreas), “el trato que los auxiliares ofrecemos a estos pasajeros es muy amable y humano. Vemos casos muy graves de algunas personas y comprendemos lo difícil que es para ellos acceder a veces al avión, al asiento... Nosotros somos el personal que pasamos más tiempo con ellos, les explicamos los procedimientos de seguridad y la verdad, se lo toman muy en serio”.

Salvando las excepciones, los incidentes desagradables que ocasionalmente se producen entre tripulantes de cabina y PMR se deben, en muchos casos, a la incapacidad para distinguir las peculiaridades de cada tipo de minusvalía, acentuada por las prisas que acompañan a la posibilidad de perder los “slots” (períodos de tiempo de los que dispone cada avión para despegar). No siempre es así. En otros casos, es el propio minusválido el causante del problema, al extralimitarse en la interpretación de hasta dónde llegan sus derechos o, lo que es lo mismo, al sacar de quicio situaciones completamente normales debido a un exceso de “susceptibilidad” (si no directamente por un comportamiento descortés). Para evitar estas situaciones, el Real Patronato sobre la Discapacidad recomienda en sus cursos de turismo accesible una serie de pautas en el trato a clientes con necesidades especiales: no subestimarles, no ayudarles sin habérselo propuesto antes, no gritarles ni dirigirse directamente a sus acompañantes así como evitar los tratamientos condescendientes...
Los incidentes desagradables que se producen ocasionalmente se deben, en muchos casos, a la incapacidad para distinguir las peculiaridades de cada tipo de minusvalía



En definitiva, una serie de reglas básicas que pueden ayudar extraordinariamente en el duro camino hacia la normalización.

Un objetivo incierto

La realidad del transporte aéreo ha cambiado. El viajero discapacitado no sólo viaja, sino que lo hace con una frecuencia creciente, acelerando al mismo tiempo la implantación del concepto de “turismo accesible” en la estructura y la filosofía del sector (de un modo más rápido en el primero que en el segundo campo) Algunos de esos pasos ya se han dado, sobre todo en materia de infraestructuras, pero otros, siguen anclados a los viejos esquemas del pasado. Aspectos como la información, el acceso a los aviones y, sobre todo, el trato acorde a cada tipo de deficiencia, siguen siendo claramente mejorables. Algunos de esos factores, se han visto reforzados en virtud de diversas iniciativas gubernamentales. Así, en julio de 2001, el Ministerio de Fomento firmó con las principales aerolíneas y con los aeropuertos españoles sendos compromisos de servicio con los pasajeros, encaminados a mejorar aspectos específicos en el trato de Pasajeros con Movilidad Reducida, tanto a nivel informativo como operacional.

El cambio cultural está aún en ciernes, pero pese a las muchas deficiencias endémicas del sistema, el camino recorrido hasta ahora demuestra que, a determinados niveles, la evolución demandada por los agentes sociales comienza a producirse. La gran incógnita que plantea el futuro es si la filosofía del mercado, cada vez más voraz, será capaz de asumir algún día el reto que plantea la nueva realidad social.
Autor: Reciclator

¿Qué hacer en caso de realizar un viaje que requiera trasbordo?


"Yo pido que tengan preparada mi propia silla ya que aprovecho el tiempo que hay entre vuelo y vuelo para ir al baño.Recuerdo a alguna azafata que den el aviso al aeropuerto15 minutos antes de aterrizar porque a veces se despistan.Siempre llevo el cojín conmigo, si es de aire abro las válvulas un poco.Mi silla es manual, no sé si sería más complicado con una electrica."


"He viajado varias veces en avión y lo que te aconsejo es que ni se te ocurra embarcar la silla como equipaje, me explico, a la hora de facturar el equipaje (maletas), te darán también una etiqueta para facturar la silla, pero tu vas con tu silla hasta la puerta del avión y alli te ayudan a subir al avión en una silla estrecha especial de la compañia que cabe por el pasillo y es desde la puerta del avión donde guardan tu silla en la bodega y asi cuando ya estes llegando, le dices a la azafata que te tengan preparada tu silla para cuando salgas y vuelves a hacer la misma operación en el avión de madrid-caracas.

Consejillos, encargate tu mismo o tu acompañante de plegar la silla cuando se la vayan a llevar a la bodega y que solo se lleven la silla, llevate tu el cojím, mochila, todo lo que sulas llevar en la silla. Yo he hecho estas cosas y hasta la fecha, gracias a dios no he tenido ningún problema."


"No tienes que separarte de tu silla hasta que llegas a la misma puerta del avión. El personal te ayudará desde el embarque. Y una cosa que no es habitual pero por si acaso te lo digo, hay aviones que tienen una pequeño container en cabina para meter las sillas pero eso depende del modelo del avión."
Autor: Reciclator

"Quisiera aportar a lo ya comentado sobre los transportes en avión, que en tres ocasiones me he encontrado que a mi llegada al destino, no había silla estrecha para circular por los pasillos en el interior de la cabina, denominada en el argot aeroportuario "charly" ó nº 1, lo que ha ocasionado que me tuvieran que sacar del avión en brazos entre dos operarios. Se da la circunstancia, que en este momento, estoy de baja laboral, por luxación de hombro por este motivo en mi último viaje.
También me ha sorprendido en este último viaje, que el personal que me ha sacado del avión, era el de cabina (azafatos) y no el personal que debería tener el aeropuerto de Halding... que olerán mejor o peor, pero saben como agarrarte por delante y por detrás y no este personal de cabina, que pretendían trasladarme entre cuatro y no tienen formación de como evacuar a una persona con graves problemas de movilidad.
Desde luego que no tengo la experiencia internacional tan completa de [otros], pero te aseguro que por turismo y por trabajo viajo muy a menudo y en el resto de los aeropuertos, claro está, tengo toda clase de anécdotas, pero se me ocurrió que estas podrían servirte de algo.
Por cierto, los tres lugares mencionados, son aeropuerto de Cancún (México), Ushuaia (Argentina) y este último Porto Alegre (Brasil)."


"El transporte de camionetas que nos llevan del avion al aeropuerto son muy peligrosas. No sujetan las sillas a ningun sitio a duras penas pude sugetarme yo con las manos por los recovecos de las paredes, se limitan a ponerte el freno y cuando frenan te vas para el carajo (con perdón pero ahí es a donde se va uno) y para colmo en mitad de camino se abrió de golpe la puerta trasera.Todo esto ocurrió en el aeropuerto de Málaga el mes pasado de vuelta de Alemania con la asistencia de Iberia el mes pasado.No acabariamos nunca recogiendo quejas.Barcelona y Madrid funcionan muy bien, nunca he tenido problemas ahí."


"Unas Compañías te exigen que vayas con un acompañante si no eres autónomo en tus movimientos y otras lo exigen solo cuando el viaje dura más de tres horas.
Pero en TODO CASO siempre el acompañante paga su billete como un pasajero más.
Incluso si el traslado es en camilla y usas por ejemplo seis asientos -que deben desmontar para su instalación- te cobran estos seis pasajes.
No conozco -al menos yo- ninguna compañía que aplique descuento alguno por viajar con una determinada discapacidad, tan solo se aplican a los niños menores."
Autor: Judit

Al aeropuerto de Madrid encontré un pequeño libro de informacion para personas con movilidad reducida. Despues he encontrado las mismas recomendaciónes en el sitio web del Ministerio de Fomento. La diferencia es que en el libro hay mucho mas enlaces - y enlaces existantes... - hacia paginas de información en el parte "Centros de información y páginas Web" - entonces eso lo he copiado del libro.

Espero que os sirven estas informaciones.

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Aviación Civil

Información para Personas de Movilidad Reducida (PMR)

* Información
* Asistencia
* Prestaciones
* Reserva
* Embarque y desembarque
* A Bordo
* Al Final del Viaje
* Códigos
* Centros de Información


Información

En su condición de persona con movilidad reducida (PMR), USTED puede disfrutar de las ventajas de viajar en avión. La mayoría de los servicios que precise le serán ofrecidos sin coste alguno, por ejemplo asistencia al embarcar; pero siempre es conveniente que se asegure, cuando haga la reserva, de que no le cobrarán por un servicio extra.


Para asegurarse de que todo transcurre sin contratiempos y de que su viaje será tan placentero y confortable como sea posible, le indicamos algunos puntos que deberá observar:

1.- Asegúrese de que dispone de toda la información necesaria antes de finalizar la organización del viaje.


2.-Sea realista sobre sus propias necesidades, especialmente si no puede caminar largas distancias sin ayuda. Las distancias entre los mostradores y las puertas de embarque pueden ser muy largas.


3.- Determine la compañía aérea o el tour operador que mejor se ajuste a sus necesidades.

4.- Contacte con ellos para asegurarse de que saben y entienden sus necesidades particulares.

5.- No de por hecho que va a encontrar ayuda "improvisada". El mejor enfoque es la petición de asistencia con antelación.

6.- No de por supuesto que el personal sabe cual es la mejor forma de levantarle o trasladarle. Si no se lo preguntan dígalo USTED.

La compañía aérea tiene responsabilidades hacia USTED como pasajero. Ambos deben cooperar para que el viaje para que el viaje sea lo más cómodo y plácido posible.


Según los convenios internacionales, la indemnización por pérdida o daños a su equipaje personal (incluida la silla de ruedas), se calculará sobre la base del peso del objeto(s) no de su valor. Antes de viajar deberá asegurarse de que su seguro de viaje cubre su equipo de movilidad. Es posible que necesite una cobertura adicional.


Asistencia

En su ciudad habrá diversas organizaciones especializadas que pueden informarle sobre los servicios que le ofrecen los diferentes aeropuertos y las compañías aéreas. Normalmente, tienen experiencia en tratar a personas con movilidad reducida y pueden ofrecerle información sobre los servicios disponibles. También es posible que puedan organizarle su viaje directamente.


Prestaciones que puede necesitar

Las compañías aéreas utilizan unos códigos, reconocidos internacionalmente, para identificar el nivel de asistencia que tienen que prestarle a un PMR en cada caso. Se adjunta a este folleto una copia de los citados códigos.

Las preguntas que le haga su agencia de viajes o la compañía aérea, le pueden parecer un poco indiscretas, pero son necesarias para asegurarse de que recibe el tipo de servicio que USTED precisa. Estos son algunos ejemplos de las preguntas que le pueden hacer:

1.- ¿Qué discapacidad tiene?

2.- ¿Puede USTED caminar por el terminal del aeropuerto hasta la aeronave o necesita una silla de ruedas / vehículo eléctrico.

3.- ¿Si necesita una silla de ruedas, utilizará su propia silla?.

4.- ¿La silla es?

5.- ¿Plegable?

6.- ¿Con batería?

7.- ¿Necesita que la compañía aérea le facilite una persona para desplazar su silla de ruedas?

8.- ¿Puede subir y bajar las escalerillas del avión o necesita ayuda para embarcar y desembarcar?.

9.- ¿Puede trasladarse desde una silla de ruedas al asiento de la aeronave sin ayuda?

10.- ¿Puede caminar dentro de la aeronave o necesita utilizar una silla de ruedas de cabina?.

11.- ¿Necesita saber si la compañía aérea le facilitará un aseo accesible con silla de ruedas?.

12.- ¿Qué clase de asistencia necesitará, si es que la necesita, durante el vuelo? . En caso afirmativo, especifíquelo. La compañía aérea no puede ayudarle con la comida, ni levantarle, ni con la comunicación, ni con la medicación, tampoco llevarle al aseo. Si necesita ayuda para todas estas cosas, es necesario que lleve un acompañante.

13.- ¿Qué asiento prefiere? ( siempre que la normativa sobre seguridad en vuelo lo permita).

14.- ¿Lleva consigo algún equipo médico?

15.- ¿Es asmático o tiene alguna dificultad para respirar?

16.- Si padece alguna enfermedad importante, debe ponerse en contacto con la compañía aérea y es posible que sea necesario presentar un certificado médico de: " apto para volar". En el aeropuerto podrían solicitarle la confirmación de que puede volar.


Reserva

La Normativa aeronáutica limita el número de PMRs (personas con movilidad reducida) que pueden viajar en una aeronave; esta limitación está en función del tamaño de la aeronave y del nivel del servicio que solicite el pasajero. Haciendo la reserva con antelación, puede estar seguro de que USTED no será uno de los pasajeros que se quede en tierra.

Le ACONSEJAMOS que haga su reserva, cuando sea posible, con siete días de antelación, y con 48 horas como mínimo antes de iniciar su viaje. Esto le permitirá asegurarse de que la asistencia que precisa estará disponible.

Usted puede:

Realizar su reserva en:

* Su agencia de viajes
* Un punto de venta de billetes de una compañía
* Reservar cualquier tipo de billete por ej: tarifa económica, preferente, apex etc. pero recuerde que no todas las clases de billetes podrán ofrecerle el nivel de servicio que precisa. Por ej: si necesita más espacio entre butacas la tarifa económica no se lo podrá ofrecer.

Usted debe:

* Comunicar cuales son sus necesidades para viajar de forma que puedan incluirlo en su reserva.
* Comprobar que han recogido toda la información y asegurarse que la asistencia solicitada está anotada en su reserva.
* Comunicar lo antes posible la Cancelación de su reserva, si no puede realizar el viaje, porque de esa forma otra PMR puede ocupar su plaza.


Embarque y desembarque

Si la planificación de su viaje es correcta, todo lo que necesita lo encontrará de acuerdo con su reserva.

Si utiliza una silla de ruedas:

* Si es plegable ésta podría ser almacenada en la cabina de pasajeros si hay espacio para ello.
* Si es con batería irá siempre en la bodega de la aeronave.
* Lo más frecuente es transportar su silla de ruedas en la bodega

En el Aeropuerto las compañías aéreas le permitirán permanecer en su propia silla de ruedas hasta llegar a la puerta de la aeronave siempre y cuando la silla sea manual y en el traslado no sea necesario subir y bajar escaleras, lo que podría suponer un riesgo para el personal, pero no debe preocuparse, si esto no es posible, la Compañía aérea le pondrá una silla para su traslado.

La Compañía aérea le entregará su silla de ruedas al llegar a su destino


A bordo

Asegúrese de que tiene toda la medicación necesaria en su equipaje de mano y compruebe que dispone de cantidad suficiente en caso de retraso.

Si necesita una silla de ruedas a bordo de la aeronave, deberá haberla solicitado al hacer la reserva.

Si padece una minusvalía sensorial, el personal de la compañía aérea deberá acercarse a USTED y ofrecerle el adecuado nivel de asistencia durante el vuelo. Por ejemplo, deberán explicarle los procedimientos de emergencia y ayudarle con los envases de las comidas.

Si padece insuficiencia respiratoria y necesita oxigeno suplementario durante el vuelo, la compañía aérea le facilitará oxigeno a bordo. Algunas compañías aéreas le cobrarán por este servicio, pero no está permitido que lleve su propio oxigeno. El oxigeno en casos de emergencia le será suministrado por la compañía aérea.

Si viaja con su perro lazarillo éste podrá embarcar con USTED sin cargo adicional alguno


Al final del viaje

Si la compañía aérea cubre todas sus necesidades, de acuerdo con su reserva, su viaje será tan confortable como el de cualquier otra persona. Pero si surgen problemas, es conveniente que lo notifique inmediatamente a las autoridades competentes.

Si ha tenido problemas durante su viaje podrá presentar una reclamación utilizando las Hojas de Reclamaciones de la Compañía en la que ha volado o las Hojas de Reclamaciones del Aeropuerto por el servicio ofrecido por el Aeropuerto.


Códigos de las compañías aéreas

WCHR

Pasajeros que necesitan ayuda durante el traslado entre la aeronave y la terminal, autosuficientes para embarcar y para desplazarse dentro de la aeronave

WCHS

Pasajeros que necesitan ayuda durante el traslado entre la aeronave y la terminal y para embarcar, autosuficientes dentro de la aeronave

WCHC

Pasajeros privados de cualquier movilidad y no autosuficientes. Debe ser acompañado/a a su asiento y necesita ayuda personal completa, si el viaje dura más de 3 horas, se exige un acompañante a cargo de la persona en cuestión.

DEAF

Sordo

BLND

Impedimentos visuales

DEAF/BLND

Se exige un acompañante a cargo de la persona en cuestión

STCR

Pasajero en camilla

MAAS

Necesita asistencia

WCHP (Todavía no está internacionalmente reconocido)

Pasajero que necesita ayuda para llegar a su asiento y que se puede mover dentro de la aeronave con la ayuda de una silla de ruedas de a bordo, autosuficiente en sus cuidados personales.



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Centros de información y páginas Web

Este texto se encontra aqui:
Link1 de Fomento.es
Link1 de Fomento.es
www.mfom.es/aviacioncivil

CEAPAT. Centro Estatal de Autonomía personal y ayudas técnicas
C/ Los extremeños s/n.
28028 MADRID.
Tel. (91)380 73 20
Fax. (91)778 44 17
e-mail: ceapat@mtas.es
https://www.ceapat.org


IMSERSO. INSTITUTO DE MIGRACIONES Y SERVICIOS SOCIALES
Avda. Illustracion s/n., con vta. a c/ Ginzo de Limia 58
28029 MADRID
Tel.(91)363 88 88 (91)347 89 16
Fax.(91)363 88 80
e-mail: buzon.imserso@mtas.es
http://www.seg-social.es/imserso


Centro español de documentación sobre discapacidad del Real Patronato.
C/ Serrano, 140
28006 MADRID.
Tel. (91)411 55 00 (91)745 24 44
Fax. (91)411 55 02 (91)564 62 44
e-mail: siis@futurnet.es
http://www.rpd.es/
http://www.rppapm.es/ (cuidado - el sitio esta hackeado)


ECOM. FEDERACIÓN DE ASSOCIACIONES DE PERSONAS CON DISCAPACIDAD
Sede central: Gran Via de les Corts Catalanes, 562. Pral. 2°
08011 BARCELONA
Tel. (93)451 55 50
Fax. (93)451 69 04
e-mail: ecom@ecom.es
http://www.ecom.es/


CERMI. COMITÉ ESPAÑOL DE REPRESENTANTES DE MINUSVALIDOS
Fernanflor, 8, 1°C 28014 MADRID
e-mail: cermi@cermi.es
https://www.cermi.es


INICO. INSTITUTO UNIVERSITARIO DE INTEGRACIÓN EN LA COMUNIDAD
http://www.usal.es/
SERVICIO DE INFORMACIÓN SOBRE DISCAPACIDAD
Avenida de la Merced 109-131
37005 SALAMANCA
Tel. y Fax. (34)923 29 47 26
e-mail: sid@sid.usal.es
http://sid.usal.es/


ALPE. "Turismo para todos"
C/ Casarrubuelos, 5 28015 MADRID.
Tel. (91)448 08 64
Fax. (91)594 23 28
Servicio de información al discapacitado
http://sid.usal.es/


COMISIÓN EUROPEA. DG EMPLEO Y ASUNTOS SOCIALES
http://ec.europa.eu/employment_social/index_es.html
Otras enlaces europeas
http://europa.eu/pol/socio/index_es.htm


EDF. FORO DE DISCAPACITADOS EUROPEOS
http://www.edf-feph.org (solo en inglés o en francés, pero una multitud de informaciones - cómo estan en Bruselas y el equipo es multinacional, supongo que podeis contactarlos en español)


DISC@PNET
http://www.discapnet.es/


DISABILITY WORLD
http://www.disabilityworld.org


DGAC. Dirección General de Aviación Civil.
Ministerio de Fomento
www.mfom.es/aviacioncivil


CEAC. Conferencia Europea de Aviación Civil
http://www.ecac-ceac.org


OACI. Organisación de Aviación Civil Internacional
http://www.icao.org


AENA. Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea
http://www.aena.es
Autor: Angel351

Personalmente sin extenderme mucho deciros que las ocasiones que he viajado en avion, no he tenido problemas, advirtiendolo siempre cuando adquieres el billete.
Cuando llegas al aeropuerto, vas al mostrador de tu compañia y con el billete solicitas la ayuda precisa y ellos se suelen encargar de todo.
Como se ha comentado antes embarcas el primero y sales el ultimo, yo viajo con silla electrica, que siempre va en la bodega y mientras los demas pasajeros van saliendo ellos les da tiempo a tenerla en la puerta cuando tu sales.
En cuanto a la silla de traslado que utilizan, efectvamente es estrecha e incomoda pero por desgracia generalmente es la unica que cabe por los pasillos, luego 2 personas te cogen y te ponen en tu asiento ( tienen maña porque algunos estamos de buen año, ya me entendeis )
Personalmente es el medio de trasporte mas comodo, solo lo uso un par de ocasiones al año.
La peor experiencia fue en el aeropuerto de Athenas, encima el añadido del idioma, pero bueno al final me bajaron por una especie de cabina-grua que es la que usan para reponer la comida y demas servicios.
saludos.
Autor: Fran

Para viajar en avión siendo persona que se mueve en silla de ruedas, es recomendable disminuir el riesgo de encontrarnos sorpresas desagradables. Esto se consigue dando la máxima información sobre nuestras necesidades a la hora de comprar el billete (por teléfono o en persona, para que tomen buena nota, y no vía web) y hacerlo con algunos días de antelación.

Al comprar el billete, indicad que tomen nota de lo siguiente:

1. Que sois pasajeros WCHC . Esto significa: Pasajeros privados de cualquier movilidad y no autosuficientes. Debe ser acompañado/a a su asiento y necesita ayuda personal completa. Por tanto, con decir eso, "WCHC", en su momento ellos tendrán previsto un completo protocolo de actuación.

2. Que viajáis con silla de ruedas manual o eléctrica. En caso de que sea eléctrica, debéis indicar:
- Que sus baterías son de gel, no derramable (si son de otro tipo, resultan peligrosas y no podréis volar).
- Sus medidas y peso aproximado (para que prevean dónde y cómo irá alojada).

3. Que tengan preparada una silla manual en el Aeropuerto y que haya una persona que nos ayude a sentarnos y desplazarnos. Así, cuando lleguéis al Aeropuerto os pasáis (u os pasan) a su silla y de ser necesario podéis desmontar las baterías de vuestra silla o envolver sus elementos más sensibles para evitar destrozos cuando vaya en bodega (en caso de ser usuarios de silla eléctrica).

4. Que os asignen un asiento del avión con reposabrazos abatible (para facilitar la transferencia).

5. Que tengan previsto el uso de Finger (tubo directo) u otro sistema accesible y adaptado que os permita llegar hasta el avión y acceder a él.

6. Que tengan previsto en el desembarque la rápida descarga y entrega de nuestra silla eléctrica, para poder movernos con independencia cuanto antes. Es decir, que no envíen la silla con el resto de equipaje (a la cinta transportadora etc).

Supongo que algunos de estos detalles no son necesarios ni decirlos, pero es preferible explicar bien todo lo que necesitamos para evitar disgustos.

En las webs de estas compañías aéreas encontraréis más información (los teléfonos indicados son de las respectivas Centrales de Reservas):

- http://www.iberia.com (902 400500)
- http://www.aireuropa.com (902 401501)
- http://www.spanair.com (902 131415)
- http://www.vueling.com (902 333 933)
- http://www.ryanair.com (807 220032; ojo, número 807: alto coste de la llamada)
- http://www.easyjet.com (807 450045; ojo, número 807: alto coste de la llamada)
Y una noticia:

Las compañías aéreas no podrán negarse a transportar personas con discapacidad
26.07.07 | 16:56.

(PD/Europa Press).- A partir de este jueves, las agencias de viajes, los operadores turísticos y las compañías aéreas no podrán negarse a hacer reservas de vuelo ni a transportar a personas con discapacidad o movilidad reducida, al entrar en vigor parte del Reglamento sobre los derechos de los ciudadanos con discapacidad en el transporte aéreo. El resto de disposiciones, que obliga entre otras cosas a ofrecer servicios gratuitos de transporte de sillas de ruedas, asistencia a bordo o llevar a los perros de los ciegos, se aplicarán a partir del 26 de julio de 2008.

Así, para todos los vuelos que despeguen de un aeropuerto de la Unión Europea, la nueva normativa impide rechazar las reservas y el transporte de este tipo de pasajeros salvo por razones de seguridad plenamente justificadas y establecidas en la ley que impida que dichas personas viajen en el avión.

El reglamento también obliga a los Estados miembros a crear organismos de control que se encarguen de verificar que la nueva normativa se aplica de manera correcta en su territorio y así, las personas con discapacidad que crean que sus derechos no han sido respetados y no hayan sido resarcidos por la compañía aérea o el aeropuerto responsable, podrán dirigirse directamente a esta institución, que tendrá que encargarse de garantizar sus derechos.

También corresponde a los Estados miembros determinar las sanciones que aplican cuando se vulnere el reglamento, que tienen que ser "eficaces, proporcionadas y disuasorias" y ser notificadas a la Comisión Europea.

Se calcula que un 10% de la población de la Unión Europea tiene su movilidad reducida, en su mayoría personas que sufren algún tipo de incapacidad y mayores, mientras que en otros casos se trata de gente que no puede recorrer las grandes distancias a las que obliga coger un avión en los grandes aeropuertos.

Aunque se están haciendo muchos esfuerzos para adaptar las infraestructuras a este tipo de viajeros, la Comisión Europea constata que hay notables diferencias entre países y aeropuertos. Busca, por tanto, armonizar la igualdad de trato en toda la Unión Europea a las personas con dificultades para moverse y evitar discriminaciones incluso involuntarias que obedece simplemente a la falta de recursos adecuados.

A partir de julio de 2008, además, una persona con dificultad para moverse tendrá derecho a que alguien de la compañía aérea o del servicio del aeropuerto la acompañe hasta el avión y que su silla de ruedas viaje a bordo sin gastos suplementarios, algo que ya hacen algunas compañías y aeropuertos pero que se quiere generalizar a toda la UE.

Según el portavoz comunitario, el coste de adaptación de las infraestructuras y de los servicios al viajero recaerá en el aeropuerto o en la compañía aérea en función del tipo y momento en que se preste el servicio.

PRINCIPIO DE NO DISCRIMINACIÓN.

"El reglamento deja meridianamente claro que no es posible la discriminación, por lo tanto hay un principio jurídico. Existe la obligación de que agencias de viajes, aeropuertos y compañías aéreas eliminen los obstáculos que pudieran impedir a los pasajeros con discapacidad o movilidad reducida usar sus infraestructuras o sus aviones", insistió Cercone.

La normativa comunitaria considera "persona con discapacidad" o con "movilidad reducida" a toda persona cuya movilidad para utilizar el transporte se halle reducida por motivos de discapacidad física -sensorial o locomotriz, permanente o temporal-, discapacidad o deficiencia intelectual, o cualquier otra causa de discapacidad, o por la edad, y cuya situación requiera una atención adecuada y la adaptación a sus necesidades particulares del servicio puesto a disposición de los demás pasajeros.

El texto del reglamento también establece que a la hora de decidir el diseño de los nuevos aeropuertos y terminales, o en caso de renovaciones importantes, las entidades gestoras de los aeropuertos deben tener en cuenta, siempre que sea posible, las necesidades de las personas con discapacidad o movilidad reducida.
La última vez que viajé en avión tuve una malísima experiencia. Sobre todo a la vuelta en el aeropuerto Madrid-Barajas. Soy un chica joven y "grande", por mi discapacidad no me puedo poner de pie ni hacer sola ninguna transferencia desde la silla de ruedas.
Al llegar, las personas del "servicio de asistencia" del aeropuerto eran dos chicas de estatura media y delgadas que al verme se empezaron a reir. Llegaron hasta mi asiento con la silla especial en forma de L que cabe en el pasillo del avión. Me preguntaron si me podía levantar y al decirles que no, me intentaron coger de mala manera, si no llega a ser porque mi padre estaba a mi lado habría terminado en el suelo.
Al sacarme del avión iban enganchando mi vestido en los asientos y, en vez de ayudarme a solucionarlo, me lo ROMPIERON. Y no se les ocurrió otra cosa que empezar a partirse de risa y a decirme que ya le había pasado con otra chica, pero que ella no llevaba medias debajo como yo y había sido peor. Y se seguían riendo!!
Además iban diciendo "esperemos que no tengamos que ir con ellos a por las maletas porque yo no pienso perder más tiempo..." Mi paciencia terminó ahi, ya no dejé que me volvieran a coger para pasarme a mi silla y les dijimos que ya no las necesitábamos.

Es verdad que este es un caso extremo, pero no es la primera vez que me tocan asistentes en el aeropuerto sin conocimientos ni capacidad para hacer transferencias de personas discapacitadas.

¿Qué opinais?
Un saludo.

En Barajas me ha pasado lo mismo. Muchas veces envían a 2 mujeres y éstas no tienen fuerza para transferirnos de una silla a otra. No acabé en el suelo, lesionado, de puro milagro, y ello porque fueron ayudadas por mi pareja y una azafata. No me volverá a pasar: solicitaré que al menos 1 de los dos sea un hombre. Es sorprendente que no lo tengan previsto y que no repartan las tareas según la fuerza necesaria.
Kitty dijo:
La última vez que viajé en avión tuve una malísima experiencia. Sobre todo a la vuelta en el aeropuerto Madrid-Barajas. Soy un chica joven y "grande", por mi discapacidad no me puedo poner de pie ni hacer sola ninguna transferencia desde la silla de ruedas.
Al llegar, las personas del "servicio de asistencia" del aeropuerto eran dos chicas de estatura media y delgadas que al verme se empezaron a reir. Llegaron hasta mi asiento con la silla especial en forma de L que cabe en el pasillo del avión. Me preguntaron si me podía levantar y al decirles que no, me intentaron coger de mala manera, si no llega a ser porque mi padre estaba a mi lado habría terminado en el suelo.
Al sacarme del avión iban enganchando mi vestido en los asientos y, en vez de ayudarme a solucionarlo, me lo ROMPIERON. Y no se les ocurrió otra cosa que empezar a partirse de risa y a decirme que ya le había pasado con otra chica, pero que ella no llevaba medias debajo como yo y había sido peor. Y se seguían riendo!!
Además iban diciendo "esperemos que no tengamos que ir con ellos a por las maletas porque yo no pienso perder más tiempo..." Mi paciencia terminó ahi, ya no dejé que me volvieran a coger para pasarme a mi silla y les dijimos que ya no las necesitábamos.

Es verdad que este es un caso extremo, pero no es la primera vez que me tocan asistentes en el aeropuerto sin conocimientos ni capacidad para hacer transferencias de personas discapacitadas.

¿Qué opinais?
Un saludo.

Hola para los viajeros desde y a Colombia u otros destinos que cubra, les recomiendo Avianca, algunos funcionarios pecan por ignorantes pero en general es un excelente servicio......

Ha y aunque parezcamos cansones, intensos o fastidiosos, EXIJAMOS TODO EL TRATO, ATENCION Y SERVICIO QUE REQUERIMOS. Por ejemp el caso de Fran es donde uno se encuentra con estos funcionarios ignorantes respecto a el almacenamiento de la silla (en ese caso se les debe decir, "tendras conocimiento de tus funciones pero No de como guardar una silla de ruedas"). (en el caso de tu transporte en la sillita de pasillo, NO TE DEJES TRANSPORTAR EN ELLAS SI NO TIENES SOSTENIBILIDAD PROPIA. y se les debe decir y pedir o solicitar, "ser alsado con cobijas por varias personas de 3 a 4 personas".

Con cariño Emiss. 

Es una travesia pero vale la pena al final. Me trataron muy bien en ambos paises, Venezuela y España, pero uy, lo de la silla de traslado es verdad, es de metal con correas, y parece mas bien un utensilio para llevar locos de atar ademas que uno teme caerse,creo que tomare consejode eso de exigir donde meter la silla pues a mi me le aflojaron un posapie y por alla me subieron a dos sillas . Cuando eso fue en Santa Barbara Airlines. De regreso todo el procedimientofue igual aunque espere mucho mas ya que aparte del retraso del avion tambien me exigian meter todo en un solo paquete o de lo contrario tenia que pagar una cuota de carga que eran como 200 € y tuve que parir de donde no tenia pero llegue bien. Es importante estar pendiente de las maletas para no pasar sustos, y eso no darselas de autosuficiente y pedir ayuda desde el punto A hasta el punto Z asi parezcamos fastidiosos y dependientes. Lo del baño es otro tema que es mejor ir preparado bien para no pasar sustos, en mi caso todas las azafatas pusieron cara de susto de pensar que tenian que cargarme hasta el baño, y las dije que eso no era necesario que yo aguantaba pero la verdad eso si que esta chungo. Preguntarè todo eso antes de emprender de nuevo la ruta. Gracias de verdad por el dato.

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